Ha sido un inicio de año bastante intenso, con cosas que aun me cuesta digerir de lo buenas que se ven. Cabe reconocer que si las cosas se ven de buen color no es puramente gratuito, sino que se debe a una serie de factores que influyen para su realización.
Esta serie de factores es el esfuerzo y el apoyo de mucha de la gente que me rodea. Escribo este mensaje, pues ahora que comienzo a ver frutos más grandes y después de casi un año de duro trabajo que varios llevamos al pie del cañón, entiendo que todo esto ha sido un esfuerzo en equipo, una serie de acciones (pequeñas o grandes) realizadas por mucha gente que cree en lo mismo que yo, en este proyecto de arte y, espero poder usar esta expresión, de humanización. Y por supuesto, de diversión.
El proyecto o el alter ego Velvet está creciendo cada vez más y llegándole a mucha más gente, esto es simplemente invaluable. Pero, insisto, esto no es mera acción aislada.
Velvet, los amigos, los conocidos y la gente que está siendo parte de todo esto (lo cual incluye a quién esté leyendo esto) comienzan a exigir cada vez más de mí, y yo estoy dispuesto a darlo.
Queda ahora seguir en pie frente a esta enorme nebulosa de incertidumbre y me reconforta enormemente el saber que no estoy solo.
Por lo mismo, quiero agradecer a toda la gente que ha estado en algún momento junto a mí, ayudándome a evitar que el miedo, la inseguridad o la soberbia me coman vivo. Creo que la gratitud es el sentimiento y la actitud más importante para desempeñarse en estos ambientes en los que la envidia y las malas intenciones conviven en una línea muy delgada con las cosas buenas.
Para los que estén leyendo esto, estás son sólo algunas de las personas que han ayudado a construir a Velvet con todas las anécdotas e historias hechas con gran pasión, parte de mi “club de los humildes”.
Gracias a:
Las Balodeza por conocerme y saberme como soy. Por verme sólo como Arturo. Por los secretos, las palabras, las lágrimas y las incontables risas que hacen de la vida un sitio bueno en donde estar y por la gran familia.
A mi Bra, por la poesía y las risas.

A Juan Calavera, por entenderme y dejarme entenderlo, por vivir este proceso juntos, por el momento clave de la melodía en el que nos miramos y sabes que lo que se viene es una ráfaga de placer sonoro, por meterse en mi cabeza y sacar las cosas que nadie más puede, las noches de tocada, las tardes de ensayo y las mañanas de cruda. Por los repertorios de canciones y de historias a la Casi famosos.
Beatrix por estar al lado siempre tan comprensiva. Por las historias llenas de experiencia, por Tom Waits y Marianne Faithfull, por aguantar a Juan, y también, por las historias de Casi famosos.
A la Chispilla y el Angelitro, por haberme reiniciado en el terrible vicio de la música, por haberme invitado a los Placeres sintéticos, el electro, Ladytron, por las veladas de Karandirú y la corona de la reina.
La banda ancha de los Beatmap y su molto divo, las peleas por la mixer y el Take me del Sta Rosa, entre muchos otros.
A Christian, mi amor y mi chico que no para de creer en nosotros y en que en verdad la vida no es una mierda, en el sueño de la MetaRadio, en su noción de futuro y en la manera en la que me cuida y me protege, y por ser, junto con mi padre y Juan, los únicos hombres de verdad que quedan en este mundo tan podrido. A Sandrita por aguantarme encima de su novio y ese excelente buen gusto y Laura, por las fotos, los besos. A ambas por ser las chicas lindas que son.

Isaac Muñoz y su cabecita loca, que no para de justificar las cosas de las que él está enamorado. Una de esas personas que uno simplemente necesita en su vida.
A los Xperimental, por ser mi primer escenario, mi primera casa. Dicen que el primer amor es el que jamás se olvida. A César, por siempre haber creído en mí y ser mi padrino musical, por sus ronquidos. A doña Rocío Evil, por la lindura de chica que es, las chelas de cortesía e inspirarme a hacer ese cover de “The Model”. Valder por hacernos bailar con el electro que seguro tocan en el cielo…o el infierno. A este trío mortal por las noches inolvidables de Xperimental.
Luis Colchado, por ser mi hermano mayor, mi maestro y por enseñarme una técnica invaluable. Por siempre calmarme respecto al futuro, por jalarme las orejas y por María, que es una de las mujeres más maravillosas que hay en este mundo.
A mi Almalune por ser tan glamourosa y por estar siempre ahí, por su perfume y por “tuhermana”. Por los chismes y los viboreos. Por nuestra aventura en DF.
Aitor y Gerar, los consejos maritales, las exposiciones
, las señoras, el viaje más largo de su vida, el “mepicalapepa” y la tienda de oportunidad.
Carlos Gallán, que creyó en mí y me ha abierto grandes puertas, por estar en esas puertas hasta el último minuto que entre el último cóver y dándole la fe debida a Velvet. A Ana Karla por ser la chica más glam que conozco y por enseñarle a Carlos mi música. Al PKDos.
A Christian Sasek, por creer también en mí, por Cholula y Xalapa. Al Coronel en Xalapa, por también creer en velvet y por esa plática tan maravillosa de Madonna, María Daniela, P Mosh y demás.
Eddie por ser simplemente Eddie y todo lo bueno que ha traído a mi vida. Por Gabo, por nuestro fin de semana apartados del mundo, por la moda, la música, Goldfrapp y Ladytron. Por esos maravillosos días en Guadalajara, en su mundo. Por todo.
La gente de Guadalajara y una de las noches más fashion de mi vida.
JuanJo y esa íntima semana que pasamos, las manos quietas, la capilla y los encuentros casuales. Los Fresa Salvaje (Aldo y Dulce, juntos y cada uno por su lado) por los bailes, el paso Mary Danny, Yuri, Raphael y compañía.
Profética y mi jefe, que me han aguantado hasta ahora, y además, me dan de comer.
Ariam por siempre bajarme los humos y hacer con mi cabello maravillas, por la experiencia.
A todos los músicos con los que he compartido escenario, que todos me han enseñado algo: Álex Lug, Pink tape, Toxina Boogie, Sonical Morphina, Tabris, Hypnodermica, La petite Morte, Neurótika, Lissa y los que falten.
A la gente que va a las tocadas, que grita, que baila y que canta. Recuerden, las tocadas son un ying yang hecho del artista y su público. A los groupies y los fans, que hacen leyenda.
Y cualquiera que lea esto, ya que gracias a ello, podemos seguir cada vez más y aspirar a mucho, mucho más.
Gracias y sigamos todos juntos frente a esta incertidumbre de lo que vendrá mañana. Estoy tranquilo, porque sé que eso lo haremos juntos.
- Velvet






