Posted in enero 2010

Las 150 canciones de la década: 2008, el año del aprendizaje.

2008: El año del aprendizaje.

El 2008 fue especial en muchas maneras. No sólo fue año bisiesto, sino que sería también el año en el que mi vida daría algunos de sus giros más inesperados: tres de mis mejores amigos sufren un accidente automovilístico en el que perdemos a uno de ellos y la vida de repente se muestra como algo mínimo y a la vez tan grande; mi casera me pide que deje el que llevaba ocho años siento mi departamento en Puebla, escenario de infinidad de historias; decido mudarme al DF; vuelvo a tener novio después de un par de años solo; me enfrento a una de las ciudades más grandes del mundo y creo pasar la prueba; cambio por completo mi realidad, dejando un trabajo que amaba y era estable y seguro; veo a Madonna en vivo el día de mi cumpleaños número 23; me vuelvo director de una agencia de noticias y descubro rincones de nuestro país que jamás pensé que existieran.

Fue un año cargado de una energía y una mística muy especial. Por ello, y gracias a Clarice Lispecto, concluí que aquel había sido el año del Aprendizaje: un Arturo se había quedado en Puebla y uno nuevo se descubría en DF. Nos cuesta reconocer este tipo de cosas, pero hay que admitirlo, pese a todo, fue un buen año. Aquí unas cuantas razones.

Por cierto, desde el principio hice una trampa bien intencionada: hasta aquí llega nuestro conteo de las 150 canciones de la década ¿Por qué? Dos simples razones: mañana publicaré el sountrack de 2009, un año que está muy fresco como para todavía incluirlo en este conteo (y la verdad, quiero darme el placer de poner el soundtrack completo).

Así que dejémonos de purismos y complicaciones nominales y disfrutemos de 2008, el año del aprendizaje.

2008: El año del aprendizaje


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138. Amadou & Mariam · Sabali

Welcome to Mali / 2008

En una época global, la música ya no sólo nos viene de un par de países, o incluso, de determinados continentes. Ahora todo se mezcla, se revuelve y se transforma para, sin importar la nacionalidad de los involucrados, se creen productos de suma calidad. Gracias a Rosa Elena llegué a Amadou et Mariam, una pareja de músicos africanos ciegos. Originarios de Bamako, en Mali, conocieron en 2003 al productor que les ayudaría a dar el salto global: Manu Chao. Dimanche á Bamako, una excelente pieza producida por el franco español más internacional del planeta, buscaba retratar la vida cotidiana y el amor de esta pareja. En 2008, Damon Albarn (Blur, Gorillaz) les ayudó a retratar su profundo amor en Sabali, una canción simplemente hermosa. Musicalizada con sintetizadores que remiten a los ochenta (a la mitad de la canción encontramos un arpegio que es glorioso), Mariam le dice a Amadou cuánto lo quiere en frases sencillas (“Contigo amor la vida es dulce”; “Amor, te abrazo fuerte, te lleno de besos”), pero es que finalmente ¿No los amores más profundos son los más sencillos?

139. Beyoncé · Single ladies (Put a ring on it)

I am…Sasha Fierce / 2008

Empecemos con ejemplos sencillos: tuvimos Vogue y Express yourself de Madonna, Proud Mary versionada por la enorme Tina Turner, Respect de la señora Aretha Franklin, The Loco-Motion de Kylie, tal vez. Incluso, podríamos atrevernos a incluir Walk like an egyptian de las Bangles o Saturday night de Whigfield ¿Qué tenemos aquí? ¿Van adivinando? Sí, por un lado grandes canciones de empoderamiento femenino y por otro temas de coreografía.  Con una sola canción, Beyoncé logró lo que Madonna haría a través de dos canciones: hacer un tema pop feminista (dentro de lo que cabe) que sonara en casa de la abuela, la tía, el cine o hasta la Asamblea Legislativa del DF (en un momento explico esto). Pero también, hizo EL sencillo vídeo en blanco y negro con coreografía basada en baile del underground (¡Toma Vogue!). Parodiado e imitado hasta el cansancio, la única con la potencia y la fuerza debida es la señorita Beyoncé que, he de reconocer, se ganó mi respecto con este tema (Crazy in love ya había comenzado a hacer algo). Tiene soul, R&B y pop en una de las mezclas más perfectas. Tres minutos de perfección absoluta que revive lo mejor de sus antecesoras. Y apenas tiene 27 años. Uno sabe que su canción se ha convertido en un clásico para el nuevo milenio cuando suena hasta en la Asamblea Legislativa del DF en plena votación para aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo (esto ocasionó que imaginase un videoclip con los diputados haciendo la coreografía en leotardo negro).

140. Crystal Castles · Untrust us

Crystal Castles / 2008

Estimado lector ¿Tiene usted más de 18 años? Espero que sí, porque si su respuesta es afirmativa entonces hay una gran posibilidad de que alguna vez haya pasado un Atari por sus manos. Entre los tantos juegos que podría haber jugado tal vez le tocó Crystal Castles, donde tenía que ayudar al oso Bentley a acomodar las joyas de un castillo. Si no, tal vez recuerde a She-Ra, la hermana de He-Man, que tenía una fortaleza de cristal. Si alguna de las dos anteriores fue afirmativa, tal vez se identifique con la dupla de músicos electrónicos originarios de Ontario, Canadá, que decidieron sacar los sonidos de la nostalgia de muchos y jugar con ellos. Si bien, no aguanto el disco entero de esta banda porque francamente llega un momento en el que una canción me suena igual que otra, reconozco que supieron cristalizar lo mejor de aquellas épocas, que por cierto, en estos días me están volviendo intensamente (gracias, sobre todo, a los Thundercats y a los Goonies). Entre los sonidos del 8-bit ochentero una voz nos grita que desconfiemos de ellos. Más que desconfiar, yo me transporto a una época que se piensa perdida, pero que no pienso dejar.

141. Cut copy · Feel the love

In ghost colours / 2008

Por alguna razón Cut/Copy no me termina de gustar. Tal vez el hecho de que sean demasiado australianos (lo siento, a veces creo que son como una versión contemporánea de A flock of seagulls, sólo que sin los peinados infames) o porque simplemente yo soy un amargado. Pero no, no me terminan de enamorar. Lo anterior no significa que no tengan temas que me lleguen profundamente, como éste, un himno perfecto para todos aquellos a los que les hayan roto el corazón.

142. Girl Talk · No Pause

Feed the animals / 2008

Estoy casi seguro de que Borges podría ser fan de Girl Talk, y no porque me imagine al escritor argentino cubierto de bling bling con sus hommies en un ride pimpeado (que ciertamente suena genial), sino porque Girl Talk es una especie de Aleph musical: todas las músicas de todas las épocas en un solo lugar. El guapo Gregg Mills (y créanme que es difícil encontrar DJs guapos) resume en los cuatro minutos que dura cada uno de sus temas años de historia musical con una maestria que hace que nos olvidemos del tema original. Ah, la magia del mash-up (canciones creadas a partir de la mezcla de varias canciones). Es en verdad todo un arte, como cocinar: saber qué y cuánto de eso meter en determinado momento. Para todos aquellos que no consideren a los DJs músicos, les recomiendo que escuchen este tema (o, para el caso, cualquiera de Girl Talk): el DJ toma instrumentos, fragmentos de otros músicos y crea algo completamente nuevo a partir de ellos. Requiere la misma maestría de los que manejan un instrumento. En definitiva, una de las revoluciones que nos trajo el siglo XXI en la forma de hacer música.

143. Giulia y los Tellarini · Barcelona

Vicky, Christina, Barcelona O.S.T. / 2008

Una de las mejores películas de 2008 (pese a lo que diga Pedro Almodóvar) de uno de los mejores directores tenía que venir, naturalmente, acompañada de uno de los mejores soundtracks. Gracias a Woody Allen, muchos descubrimos a una de las mejores bandas más globales: vocalista italiana, músicos españoles tocando hasta géneros mexicanos (quien tenga oportunidad busque la sensacional Markitos). Una de las canciones más coquetas y sexys de la década, con un filme en la misma medida.

144. Hercules & love affair · Blind

Hercules & love affair / 2008

Blind fue la canción que todos estábamos esperando: nostalgia disco, letra evocadora que nos sitúa en la miseria de nuestra vida actual y la cruda voz de Anthony Hegarthy (que como dicen los de Pitchfork, resultó ser mucha mejor disco diva de lo que esperábamos) ¿Cómo era posible que la tristeza y la pérdida de la inocencia fuesen tan bailables? Porque tal vez así es la vida. Hercules & Love affair hizo el mejor manifiesto y nos dio la mejor solución para cuando descubrimos que toda la inocencia quedó atrás: sigue bailando, sólo sigue bailando.

145. Hot Chip · Ready for the floor

Made in the dark / 2008

Es un hecho: Hot Chip ha aprendido a repetirse con cada sencillo que sacan. Es la misma canción, sólo que con diferente letra y diferentes sonidos. Pero es lo mismo. Se requiere de mucha gracia (y ya de paso, mucho valor) para hacernos bailar con la misma canción como si fuese una nueva ¿Somos tontos? Para nada. Con esta constante repetición de sí mismos, el chip caliente sólo nos demuestra una cosa: el baile no debe pensarse, sólo debe sentirse. Sólo de esta manera estaremos listos para la pista de baile. Y fuera de toda crítica, ésta es en verdad una gran canción para la pista, si no me creen, pónganse una noche a mezclar y cuando se den cuenta de que no tienen tiempo para cambiar de canción, ajustarla y mezclar, pongan de putazo ésta y verán lo bien que funciona. Nadie se queja.

146. Isobel Campbell & Mark Lanegan · The flame that burns

Sunday at devil dirt / 2008

¿Está mal que me guste el country? Es en serio: no soy gringo y mucho menos sureño, sin embargo, hay algo en el country que me fascina: será la melancolía de sus guitarras, la mezcla de las voces o el bajo perversamente divertido, pero me encanta. Pero pensándolo bien, la ex Belle & Sebastian Isobell Campbell es terriblemente escocesa, y aún así, logró colaborar en un disco de country con un hombre inevitablemente estadounidense: Mark Lanegan. Juntos, en esta suerte de Lee Hazelwood y Nancy Sinatra del siglo XXI crean atmósferas cálidas en las que una escondida tensión nos dice que el diablo puede estar rondando cerca. Ya sea que quiera arrastrarnos con él, o que simplemente está muy solo y necesita compañía. Justo así se sienten los doce cortes de este álbum y más esta canción, en la que el diablo, borracho y solo, nos dice que nos cuidemos del amor, esa vieja llama que, sabemos, nos va a quemar.

147. Manic Street Preachers · Umbrella

NME Awards Compilation / 2008

En 2008 perdí a uno de mis mejores amigos, justo cuando iba camino al hospital a ver a los que habían sobrevivido, se puso esta versión, que logró demostrarme la grandeza de su letra y su melodía. Logra lo que pocas: retratar de una forma desconcertantemente pura la honestidad de los amigos. No es cursi, no es críptica. Tan dura y directa como una auténtica promesa para la eternidad (y, si cabe mencionarlo, uno de los estribillos más pegadizos de este siglo).

148. Portishead · The Rip

Third / 2008

Portishead reconstruyó la música y la volvió a armar durante los noventa con tan sólo dos discos. Once años después, se dan el mismo lujo. Beth Gibbons no escibe letras de canciones: hace poesía. Con su voz en un infinito loop y sintetizadores sobre naturales, elevan esta poesía a otro nivel. La canción entre Gerar y yo era Good bye horses, que ante los eventos de 2008 adquirió un significado completamente nuevo. En muchas culturas, los caballos blancos representan el carro de fuego o el fin de los tiempos. Un fin en paz, tranquilo, que nos llevará a un mejor lugar. Con esta idea, tanto Good bye horses de Q Lazzarus como The Rip cobran un sentido aún más profundo. Al igual que Beth Gibbons, cuando llegue el momento, quiero que los caballos blancos me lleven lejos.

149. Santogold · L.E.S. Artistes

Santogold / 2008

Antes de cambiar la o por la i, Santogold se dio a conocer ante el mundo con el manifiesto personal de todo artista: Espero que todo aquello que he sacrificado valga la pena y me paro aquí por todas las cosas en las que creo. Así como se requiere de mucho valor para cumplir esta sentencia, se requiere también de mucho para decirlo. No es fácil, pero alguien tenía que decirlo. Y ella lo hizo. Esto es lo que hacemos, esto es en lo que creemos y no nos vamos a mover hasta que lo veamos realizado.

150. The Ting Tings · Great DJ

We started nothing / 2008

Los Ting Tings llegaron justo como su música: el golpe directo, exacto y repetitivo que necesitábamos. Esta canción llegaría a mí a finales de 2008 como una premonición para lo que me esperaba en 2009: Djrear hasta morir. Quién lo iba a decir.

Las 150 canciones de la década: 2007, el año de la consolidación.

2007: El año de la consolidación

No es fácil vivir el fin de un proceso. Pero ¿Qué ocurre cuándo hay que empezar de nuevo? ¿Cuándo tenemos que construirnos desde cero? La persona que yo veía en el espejo en 2005 dejó de existir aquel año, había que construir a alguien nuevo y esa persona tenía que aprender a encontrarse cuando se viera en una multitud. En un principio, este año creí que ya lo había conseguido. No fue así.

Sin embargo,  algo había terminado y otra cosa había comenzado. Pero este año, sería aquel en el que se consolidara ese proceso en el que tenía que descubrir quién diablos escribía todo esto.

2007: El año de la consolidación


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121. Au Renoir Simone · Fallen Snow

The bird of music / 2007

Las chicas de Au revoir Simone han de haberse enojado mucho entre ellas, o con alguno de sus amigos, pues este tema es ideal para resolver los conflictos con amigos: es una declaración directa de una amiga diciendo: dude, me estás jodiendo la vida. Y es que no hay cosa más cierta que aquella de que quien más te quiere es quien más daño te hace. Por eso, el trío de Brooklyn canta: “Cause nothing’s worse than seeing you worse than me /
And nothing hurts like seeing you hurt like me /
The consequence is less than the happiness you bring to me /
There’s more to give than what you take from me”.

122. Calvin Harris · The Girls

I created disco / 2007

Calvin Harris se precia de muchas cosas. En primer lugar, se autonombra el Rey del Electropop; en segundo, dice haber creado el género disco; se las da de muy, muy por componerle a Kylie algunas de sus mejores canciones (en esto no puedo objetar nada) y dice que tiene a todas las chicas. Yo no sé si sea cierto y Calvin tenga EL mojo. Sí, es mono, pero nada del otro mundo. Y aunque no creo que él haya inventado el disco, reconozco que hace excelentes rolas para la pista. Si algún día quieren prender repentinamente una fiesta, ésta es una excelente opción. Y si algún día quieren inflarse el ego, aprendan de Calvin.

123. Dover · Cherry Lee (2007 remaster)

2 / 2007

Dover perdió muchos amigos y ganó mucho dinero: así funcionan las cosas. En 2006 decidieron dejar las playeras de Iron Maiden por tacones y minivestidos, así como la contundencia del metal por la exactitud del electro pop. Mucho le deben al Hung up de Madonna, ya que si escuchan primero ésta y luego Let me out se darán cuenta de la similitud en sus estructuras. Aplicaron la fórmula y funcionó. Aprovechando el éxito de su álbum Follow the city lights, todos los kilos que Cristina Llanos bajó de peso y la mega cirugíaa plástica que le hicieron a la banda, en 2007 sacaron 2 un recopilatorio de dos discos: el primero, sus éxitos en versión original, el segundo, los mismo éxitos adaptados al endulcorado Dover de la segunda mitad de la década ¿El resultado? En su mayoría aciertos de su nuevo género, Cherry Lee, uno de ellos. La canción ya era de por sí bastante buena en su versión original: una nostálgica historia de una ácida amistad en la que la locura impregnaba a sus partes ¿Qué fue en realidad lo que hizo la banda española que canta en inglés? Permitirnos a algunos poner en bares y clubes canciones que jamás pensamos podríamos poner. Gracias a este cambio de sexo y género de la banda, Cholula y otras ciudades pudieron escuchar en 2009 esta historia de amistad y muchas tras que Dover había contado.

124. Feist · My moon, my man

The Reminder / 2007

Si se me pidiera que musicalizara mi ideal del amor tendría que pedirle prestada a Feist esta canción. Aún no entiendo cómo es que muchas de sus otras canciones fueron escogidas en los conteos de la década y My moon, my man no figuró en ninguno.  El sonido del piano se empareja con el de nuestro corazón y comienza a llevarnos por la melancolía de la canadiense, cuya voz se escucha desde algún sitio remoto, la luna tal vez. Aún recuerdo una noche de 2008 que escuché en un estado bastante alterado –física y emocionalmente- esta canción: me calmó, me bajó de nuevo a la tierra. Hay algo de romance, algo de tristeza, algo de nostalgia y unas enormes ganas de Feist por rendirse ante alguien. Se supone que así es ¿No?

125. Honeyroot · Where I belong

The sun will come / 2007

¿Un feel-good song? ¿En esta década? No, no es necesaria. Es imprescindible. Este tipo de temas son bastante trickies, pues así como es difícil distinguir los libros de psicología de suma ayuda de entre la sección de superación personal, es complicado encontrar una feel-good song de entre tanto pseudo Indie, bossa nova y smooth jazz que realmente nos sirva. A mi parecer ¿Qué debe tener una feel-good song para funcionar bien como tal? Sencillez y honestidad. Para estar bien no necesitamos que nos digan que todo va a estar bien. Más bien, necesitamos que nos recuerden las cosas sencillas que hacen que todo valga la pena porque, believe it or not, tenemos derecho a sentirnos bien y ser felices. A pesar de vivir un siglo que en sus primeros diez años ha visto algunos de los peores desastres y miserias.

126. La Prohibida · Flash

Flash / 2007

La Prohibida y Nacho Canut (Fangoria) pusieron en una sola canción lo mejor del electro y los ochenta: un beat bailable, sintetizadores pegajosos, hartos delays, un bajo pegador y una letra relacionada con drogas disfrazada de jotería que resulta inevitablemente exquisita y nos obliga a bailar. Creo que éste fue uno de los himnos unificadores del Electro Spain y del underground, así como un instantáneo clásico de las fiestas. Quien sabe, quizás un días nuestros hijos y nietos canten y mezclen con el morbo de la nostalgia (sí, ese mismo con el que muchos mezclamos lo más under de los ochenta): “Una explosión y pierdo la cabeza / me he vuelto de neón “.

127. M.I.A. · Jimmy

Kala / 2007

La cantante global de la década es, en definitiva, M.I.A. Mi approach a ella fue difícil y tardado, pero funcionó. M.I.A. volvió a poner en MTV y en las fiestas realidades y gente de las que muchos se habían olvidado, además de demostrar una vez más el valor de las mezclas, el sampling y los DJs. No conforme con eso, hacia canciones terriblemente bailables y con letra de conciencia. Puso en el mapa ritmos que antes no se consireaban adecuados en la pista e hizo cool el low dudget. Sé que pude haber elegido muchos otros temas para este conteo que son un tanto mejores en materia musical, sin embargo, la parte más gay y pop de mí me solicitó incluir éste ¿Qué le vamos a hacer?

128. Mark Ronson feat. Amy Winehouse · Valerie

Version / 2007

Amy Winehouse sorprendió al mundo con Back to Black: un álbum que volvía a las bases en todos los sentidos. En primer lugar, la esencia soul sesentera del disco hizo que críticos, nostálgicos y puristas se pusieran de acuerdo de una vez por todas (vamos, hasta le dieron el Grammy).  Hizo que el soul volviera a ser escuchado por las masas. Nos dio a una cantante trágica de la que todos fuimos testigos de su decadencia: el genio atormentado, incomprendido, drogadicto, anoréxico y con el beehive más chido de la década. Había algo de Arteha, algo de Ella, un poco de Janis y mucha, mucha actitud. Back to Black es un mérito 50/50: es claro que la primera mitad le corresponde a la Winehouse con sus letras desgarradoras y su potente voz, pero esa otra mitad le corresponde a Mark Ronson, productor del álbum. En 2007 Ronson decidió sacar un álbum en solitario llamado Version. En él, covereaba algunos de los éxtios del pop/rock inglés de los últimos diez años con algunos de sus máximos representantes. Todo, en una extraña pero deliciosa ensalada cuyo secreto estaba en tener la mejor mezcla y el aderezo más adecuado. Una muestra de ello es Valerie, de la que creo francamente, Amy no la encontró, sino que la canción encontró a Amy, Su voz queda perfecta y los arreglos de Ronson hacen que todos sintamos nostalgia por esa chica de cabello rojo llamada Valerie, que en el fondo, podría ser Winehouse misma.

129. MGMT · Kids

Oracular Espectacular / 2007

Cuando salió MGMT pensaba que era una gran propuesta, ahora no los soporto. Los cuties de MGMT no tienen la culpa de que los dos primeros sencillos de su disco hayan sido utilizados a manera de tortura de dictadura, repetidos hasta el cansancio, para enloquecernos a todos. Pero, exactamente ¿Qué fue lo que hicieron los Managment? Verán, queridos lectores, toda la gente que nació en los años cincuenta, sesenta, setenta e incluso, durante la primera mitad de los ochenta, tiene un himno que retrata los días de gloria. Aquellos que nacimos en la segunda mitad de los ochenta no teníamos un cajón preciso (estamos justo en la brecha entre la Generación X y la Generation Me). MGMT nos dio esos himnos con Kids y Time to pretend. La primera apela a la infancia atesorada y perdida que toda persona puede tener, pero hay algo en la música de ésta (quizás sean los sonidos que asemejan juguetes ochenteros) y en la segunda en su totalidad, que hace que algunos nos sintamos bastante identificados. Thundercats, Halcones galácticos, hombreras, la terrible transición en la moda de finales de los ochenta y principios de los noventa, los suéteres gigantescos, los lentes de pasta de carey e infinidad de referentes noventeros vienen a mi cabeza al escucharlas. Al fin alguien había musicalizado esa época que yo creía tan mía y que resultaba ser de una generación entera.

130. Mika · Relax, take it easy

Life in cartoon motion / 2007

Hace unos párrafos hablábamos de las feel-good songs. Pues he aquí otra y muy importante. Dentro de su enorme clóset de cristal, Mika le devolvió la alegría (y la jotería pandro-chic) a la música. Si bien no descubrió ningún hilo negro, perdido o jamás inventado, Mika recuperó la explosión de color, melodía, musical y cabaret que gente como Freddy Mercury y Elton John habían dejado. Será la juventud o la energía propia, Mika lo logró. Dentro de esta vuelta, el inglés de ascendencia libanesa maquiló una canción para uno de los problemas de la sociedad de la primera década: la angustia. En Relax… Mika nos invita a dejarnos de preocupar por aquello que no está en nuestras manos. Junto con el “respira” de Nash, éste ha sido uno de los mejores consejos que me han dado.

131. Porter · Host of a ghost

Atemahawke / 2007

“Esto es lo que deberías hacer…¿Por qué no cantas pronunciando así las palabras o algo similar?” Fue lo que me dijo Christian Michel, mi entonces manager y me puso esta canción. Mientras la canción sonaba, Christian seguía hablando pero yo me salí de cuadro. Yo no estaba ahí, sino en uno de los mundos mágicos que a Juan Son tanto le gusta inventar. La frase con la que abre la canción me había desarmado por completo: “I insist that you are in love my lover…” ¿Cómo resistirse? Más si se es un romántico incurable como el autor de este blog. Los gritos felinos de Juan mezclados con el poderoso bajo de Porter lo elevaban a uno hasta un cielo con gatos cantando “lovely, lovely times, nothing but…”. Con una música y una producción completamente mexicanas. La idea de que enamorarse es ser huésped de un fantasma es simplemente maravillosa y, como todo enamoramiento, fugaz. Lo curioso, es que parecía ser que yo no era el único infatuado por Juan Son y su locura inevitablemente sexy.

132. Róisín Murphy · You know me better

Overpowered / 2007

Hablemos de la Dra. Murphy. Debido a la masificación de la que es objeto, el pop es uno de los géneros más subvalorados de la escena musical. Sin embargo –y afortunadamente-, existen distintas personas alrededor del globo que deciden comprometerse con la difícil tarea del pop y elevarlo a la categoría de arte. Los Pet Shop (que tienen a bien nombrar su grandes éxtios así) y Kyllie podrían ser un par de ejemplos. Pero si de lecciones se trata, Róisín dio una cátedra de cómo hacer impecable pop en 2007. Por el lado musical, la irlandesa se juntó con un selecto grupo de productores para sacarle lo mejor a cada época de la música bailable (70’s, 80’s, 90’s y 00’s). Pero si hasta aquí Róisín había dado tremendo curso de pop, cuando llegó al tema de las letras nos hizo entender por qué había que llamarla doctora. Ironía, sarcasmo, honestidad brutal, la perspectiva de una mujer segura de sí misma en su treintena, sexo sin compromiso con viejos amigos y bootie calls son sólo algunos de los temas que la Dra. Murphy toca. De todos los temas elegí el que sonoriza una de las cosas más importantes en mi vida: la amistad. You know me better habla de un par de amigos que deciden, después de años de conocerse, tener sexo: sin compromisos, sin problemas y con la madurez de dos treintones. Si bien, no es mi historia, Róisín envuelve en el mejor de los fondos una de las mejores frases: “You know me better than I know myself”. Ella lo sabe mejor que nadie.

133. Rufus Wainwright · Not Ready to  love

Release the stars / 2007

El drama es lo nuestro y quien mejor para demostrarlo que un confeso fan de Judy Garland como Rufus Wainwright, el cantante de folk gay por excelencia. De todos sus desplantes histriónicos, éste es el mejor, el de las tres de la mañana, rendidos y desnudos. Wainwright retrata directo y sin disfraz alguno el momento justo cuando hemos terminado una relación y nos encerramos en nosotros mismos. Cuando no podemos ser vulnerables, cuando no podemos entregarnos o ceder ¿Alguno de ustedes queridos lectores se ha visto ahí? Una de las cosas que hace mágica a la música es que nos ayuda a entender que no estamos solos, que hay miles de personas que han vivido lo mismo que nos otros y nos acompañan en determinadas situaciones, a pesar de que en ese momento, hayamos optado por el camino solitario y sin retorno.

134. Titán · Pasión y amor

Titán / 2007

Zoé lo intentó con Vynil, sin embargo, el premio a la “Canción que mejor retrata la esencia rockera-bastarda” se lo lleva Pasión y amor. Es sucia, sudorosa, alcoholizada, con olor a cerveza, sexosa, vale madrista y muy, muy intensa. En un comentario absolutamente ególatra y autocomplaciente, considero que esta rola retrata mejor que ninguna en nuestro idioma la relación rocker-groupie. Y sí, me encantan esas situaciones. Pero más allá de este plano absurdamente superfluo, la canción habla de una relación mucho más profunda y desgarrada: la pasión y amor por el rock. Una vez que le hemos entregado nuestro corazón al rock, a conclusión más certera no se puede llegar: seremos esclavos del techno y del rock.

135. Tracey Thorn · Grand Canyon

Out of the Woods / 2007

¿Nunca les ha pasado que hay ciertas canciones que parecen hablar específicamente de ustedes? Durante mucho tiempo sentí que el chico con el corazón agujerado del que Tracey Thorn hablaba era yo. Out of the Woods fue una sorpresa para muchos, sobre todo para aquellos que creían que Tracey no podría andar sola. En doce temas nos demostró que, si bien con Ben Watt hacia una excelente dupla (Everything but the girl) ella sola era capaz de contar grandes historias, como aquella de muchachos con una herida tan amplia como el gran cañón.

136. Tunng · Bullets

Good Arrows / 2007

Tras una severa depresión, 2007 fue el año en el que volví a sentirme guapo. No es que me haya hecho alguna clase de cirugía plástica o que hubiese tenido un repentino descubrimiento. Para mí, el ser guapo o guapa significa proyectar por fuera lo que realmente somos por dentro. Lo bueno y lo malo, con honestidad y humildad. El viaje a Montréal que hice en 2007 me ayudó a varias cosas: reencontrarme con uno de mis mejores amigos, descubrir el mundo y ver mi vida en perspectiva. Grandes cosas para una misma semana. En aquel viaje aprendí a retomar el valor de mí mismo y, de esta canción, a cachar balas con los dientes. Suena difícil pero al final es la cosa más dulce que hay ¿Por qué? Porque así son todos los problemas: pequeñas cosas que matan pero que podemos aprender a coger de la manera más simple. Háganlo y verán cómo se sienten más guapos.

137. Yelle · Je veux te voir

Pop-up! / 2007

¿Alguien se puede imaginar a un wey cogiendo como en una película pornográfico lleno de neón, papás a la francesa y fluo? Yelle lo hizo y con esa imagen le bastó para definir la estética y manifiesto de los nu ravers y tektoniks. Musicalmente le bajó los bpms al High Energy, saturó sus bajos, coqueteó con ritmos reggeatoneros adaptados al electro, sampleo su voz y, voila! Nació el tektonik desde los bajos mundos de París. Tiene mucha gracia narrar ese tipo de historias con el look de una niña de doce años, pero tiene más aún hacer al mercado mexicano cantar en francés sin precisamente saberlo. Más gracia aún, hacernos bailar como pocos.

Y el león le rugió al caballo negro

Aquí un minuto de las dos horas que tocamos el pasado jueves en el Black Horse. El león rugió, nosotros bailamos, el público bailo y descubrimos el corazón de león que todos tenemos. Creo que la audiencia lo pasó bien, pero si les sirve saberlo, yo lo pasé increíble. Éste es el tipo de cosas (particularmente las caras de Karen y Paula) que hacen que este trabajo valga la pena. Espero lo disfruten.

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Educación musical

¿Es usted un melómano irredento? ¿Sus amigos ya no soportan que el único tema del que usted habla es la música? ¿Le gustaría encontrar gente que comparta su condición? ¿Ha llegado a pensar que la música es mejor que el sexo? ¿Sus dudas existenciales son contestadas a través de canciones? ¿Sabe que debe de apreciar el jazz pero no entiende cómo? ¿Entiende que el rock es mucho más que un género? ¿Cree que el pop es ubicuo y omnipresente? ¿Le da el blue con el blues? ¿Cree que vale la pena invertir un rato de su tiempo en leer este tipo de cosas? Si contesto afirmativamente a al menos ocho preguntas entonces usted es apto para el siguiente anuncio.

No, no nos referimos a que esté igual de enfermo que el autor de esta página -si cree esto factible, le recomendamos acuda inmediatamente a un psiquiatra y, de paso, a un nutriólogo-, sino a que podrá seguir junto con este individuo su proceso de educación musical. Si en verdad cree que estamos hablando de usted, le suplico siga leyendo, de lo contrario, le recomiendo pase a visitar otro blog, cheque su correo electrónico o su cuenta de Facebook.

Verá, estimado lector, en días recientes recibimos una llamada desesperada del sr. Loría, autor de este blog proponiéndonos un proyecto francamente desquiciado: escuchar uno y cada uno de los discos propuestos por Robert Dimery y su equipo de colaboradores en el libro 1001 que hay que escuchar antes de morir. Para ser más específico, el sr. Loría propuso escuchar un álbum diario, analizarlo y cada domingo hacer una crónica de los siete discos de esa semana.

Todo, con el fin de ampliar su cultura musical, entender el por qué de este arte y descubrir qué diablos ha pasado en los últimos 50 años que han llevado al mundo a su estado actual.

Como hemos visto, el compromiso no es uno de los fuertes del señor Loría, sin embargo, hace su esfuerzo. Es por eso que hemos aceptado ayudarle en esta misión y escribir en su nombre. El autor de este blog se ha comprometido con el autor de este post -que no son el mismo, cabe aclarar- a entregar puntualmente cada semana su columna de álbumes a escuchar antes de morir. Esperamos que el señor Loría no muera antes de cumplir su meta, así como seguiremos el fiel cumplimiento de ésta, ya que de lo contrario, nosotros mismos nos haremos cargo de que su muerte se anticipe a los 1001 discos.

Originalmente, el también conocido como Velvet Boy buscaba instaurar esta serie de cursos de Historia contemporánea de la música en los que cobrase por sus “servicios”, afortunadamente, detectamos esta injusticia a tiempo y nos hemos visto obligados a amenazar al infame blogger a hacerlo de forma gratuita, a través de su propia página. Con esto queremos extender una advertencia a todos los lectores: si el señor Loría intenta cobrarles, por favor, háganoslo saber.

De igual manera, hemos tenido que obligar al ya mencionado a finalizar a lo largo de la próxima semana su conteo Las 150 canciones de la década, mismo que culminará con la publicación de El soundtrack de 2009.

Resumiendo: cada domingo se publicará en este espacio un post titulado Domingo melómano en el que se revisarán, en estricto orden cronológico, siete discos de los recomendados en la publicación ya mencionada. De esta manera, tanto el autor como aquellos que decidan inscribirse a este curso irán siguiendo a paso moderado el curso de la historia musical contemporánea. Al finalizar el curso (que, según nuestros cálculos, tardará 143 semanas, usted hagá el cálculo en años) el alumno será capaz de distinguir artistas, géneros musicales, discos, tendencias y canciones. En pocas palabras, podrá entender por qué determinada pieza ha sido seleccionada.

A todos aquellos que deseen inscribirse se les solicita publiquen un comentario en este post diciendo “Yo también soy un(a) melómano(a)“.

El curso inicia el próximo domingo 31 de enero en este espacio. Por favor, sean puntuales.

Sin más por el momento, agradecemos su atención y esperamos disfruten el largo trecho musical que nos espera por delante.

Siempre a su disposición,

Orlando Blanco

Periodista y escritor.

Instrucciones para matar hormigas en casa de Velvet

Las hormigas se comerán a Velvet, está dicho. Entre la duela andan; loba ¿sigilosa al caminar, esa loba es especial? Por algún lado salen las hormigas y él no lo entiende. Habría que encontrar el corazón que le hace latir para precaverlo de las hormigas y organizar en esa casa de suelos tan sucios, de comida en el piso, un rito de salvación para que el futuro llegue, completamente sin hormigas.

Primero buscaremos la orientación de su dueño, lo cual es fácil porque en los mapas de colores…digamos que es simplemente fácil. Solamente hay que buscarla bien y envolverla en un recinto de lápiz azul, no de rojo, pues un buen mapa de la Roma es rojo como la Roma. Sobre el rojo de la Roma el lápiz azul marcará un recinto violeta, muy mono ¿no?

Más difícil, más recogido y silencioso es el menester de llamar al fumigador. Son muy caros, infectan todo con su solución y si a Velvet no se lo comen sus hormigas, con veneno lo podrán exterminar. Y sin dormir seguirlas -con eso del insomnio-, con el control remoto en la mano, la película de las tres de la mañana, Cinema Golden Choice, pero todo esto invisible a la demás población amable, mente recelosa, andar por Insurgentes, subir al Metrobús, correr a gritos por el pinche piquete, aterrar con el móvil al que trae la orden de la Pizza esa, y así dejar la rebanada en el suelo y atraer más hormigas. Y no pedir ayuda a nadie, nunca.

Después se irá viendo cómo en esta mano de mármol desollado las picaduras vagan armoniosas. Y ya sabremos dónde está, en el baño poniéndose pomada, en la cocina buscando insecticida.

Las hormigas se comerán a Velvet, está dicho. Si alguien sabe cómo ayudarle, dígaselo por favor.

10 razones para ir a ver a Lionheart este jueves

Como el lector seguramente sabrá -y si no, va siendo hora- este jueves se presentará el proyecto chilango: Lionheart. Tres tremendos ases de la canción y el baile de salón (a.k.a. bares y antros de renombre) presentarán su nuevo mixtape así como una sorpresa para el público: una canción original. Una ocasión única de la que, le garantizamos, no se arrepentirá. A continuación, le compartimos la publicidad del evento así como diez razones de peso para asistir:

1. Lionheart está integrado por Lasserette (Sonido Lasser Drakar, Titán), Fausto Bahía y el insufrible Velvet Boy.

2. Usted podrá disfrutar una exquisita selección de los mejores temas de todas las épocas: 60′s, 70′s, 80′s, 90′s y más.

3. La señorita Danette Newcomb a.k.a. Lasserette deleitará a la audiencia con su voz en algunos temas.

4. El infame individuo conocido como Velvet Boy los atormentará con la suya en otros.

5. El señor Fausto Bahía traerá algunos de los mejores -y, si se nos permite decir, más atascados- ritmos para hacerle mover el bote.

6. No conforme con la exquisita selección musical ya planteada, la velada será amenizada también por la reconocida y (a juicio personal de la redacción) excelenete DJ Puma, quien trae ritmos que harán, literalmente, rugir a los asistentes.

7. Si lo anterior no era suficiente, los músicos han invitado a un monstruo de las pistas de baile: DJ Map a.k.a Lasser Gun #1 (Sonido Lasser Drakar, Maria Daniela y su Sonido Lasser, Lasser Moderna, Titan et al), que hará otra masacre en la pista.

8. Todo esto se verá adicionado con un evento que vale la pena: la presentación de la primera canción original del trío corazón de león.

9. ¿Y lo mejor? Todo este paquete a un precio único, jamás visto: sólo $50 pesitos.

10. Por último, les garantizamos que no encontrarán mejor fiesta en la ciudad este próximo jueves 21, en el Black Horse (Mexicali 85, Col. Condesa, México, DF)

NOTA: Parte de las ganancias recaudadas esta noche serán destinadas para ayudar a la fundación “Ayudemos a Velvet a pagar su renta”.

Las 150 canciones de la década: 2006, el año oscuro.

¿Un año que empieza en domingo? Suena a cansancio. Si le sumamos el hecho de que fue declarado año de los desiertos y la desertificación, da más hueva aún. Pero, irónicamente, el 2006 sería el año en el que comenzaría la convulsa existencia que llevo ahora.

Australia daría la nota para empezar el año con el día más caluroso en su historia; Rusia comenzaría con sus problemas de gas natural; surge el disco Blu-ray. Evo Morales nacionaliza el gas natural. La primera manifestación por los derechos LGBT en Rusia es reprimida por la policía.

Mientras el mundial de fútbol se celebra en Alemania, Fidel Castro cede el poder a su hermano Raúl en Cuba. Plutón deja de ser oficialmente un planeta, para ser un planeta enano. Google compra a Youtube por 1.6 millones de dólares. El Playstation 3 y el Wii me demustran que soy un anciano al no tener ni idea de ninguno de los dos, y sólo saber, que están en férrea competencia (y eso por las noticias). Una corte condena a cinco enfermeras y un doctor palestino por transmitir a cientos de niños libaneses el VIH.

En México sería un año oscuro y convulso también: 66 mineros quedan atrapados en Pasta de Conchos,  maestros protestan en Oaxaca llegando a poner a la ciudad en sitio, la derecha se pone fiera ante las Sociedades de Convivencia (y ni se imaginaban lo que vendría tres años después). En San Salvador Atenco, un conflicto entre la policía y vendedores de flores desencadenaría en masacre. Y las mujeres de la tercera edad podrían dejar de preocuparse pues Juana Barraza, la Mataviejitas, sería capturada.

No conforme con lo anterior, vivimos las elecciones más cerradas de nuestra historia en las que, un presunto fraude electoral, le daría la victoria a Felipe Calderón.

Por el lado de la música los Rolling Stones demostrarán por qué son los reyes del rock al dar un concierto frente a tres millones de personas en Río de Janeiro, Brasil. James Blunt se dedicará durante todo el año a atormentar a la humanidad diciéndole que es hermosa. Madonna demuestra por qué es la reina del pop con su gira Confessions Tour, hasta ahora, la más exitosa hecha por una cantante.  Mientras que, en Miami, declaran el seis de diciembre como día de Shakira (¡?)

Esta convulsa existencia no sería gratuita, pues sería hasta ahora el año más oscuros de mi vida. Sin embargo, no toda oscuridad es mala pues, mientras el mundo y yo nos revolvemos en el primer año que paso completamente solo, comienzo mi carrera musical.

2006: El año oscuro


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106. Bat for lashes · What’s a girl to do?

Fur & Gold / 2006

Natasha Khan nos deja meternos entre sus sábanas para contarnos confesiones de medianoche. Es un cuento para dormir, uno muy perverso, pero a la vez muy íntimo. Y no es cualquier historia: es la historia de lo que sienten las chicas. Justo cuando creíamos que el electro se apoderaría de todo, Bat for lashes demostró que aún se podía hacer música para jóvenes in the old way.  Lo curioso es que llega un momento en que los chicos preguntamos si esta canción debe ser cantada sólo en femenino, porque muchos nos hemos sentido exactamente igual. Inolvidable, aún más, si se recuerda al buen Gerar con su pluma apache.

107. Belle & Sebastian · Funny little frog

The life pursuit / 2006

Una portada en blanco y negro que nos hablaba del propósito de la vida ¿Cómo resistirse? Había escuchado mucho de Belle & Sebastian, pero no fue sino hasta este álbum que me animé a escucharlos. Y no me arrepiento en lo absoluto. Belle & Sebastian resumió toda la belleza de la música de los años sesenta a lo largo de su discografía, sin olvidar ni un minuto el estilo propio. El camuflarse detrás de las fotografías de otras personas en las portadas de sus discos y en sus sencillos nos ayudan a pensar en ellos más en un concepto que en una banda per se. Con esto, ellos ya hicieron el soundtrack de todos los filmes Indie que están por filmarse. Este, el primer single del álbum, es una canción sencilla y sin grandes pretensiones: un chico contándole a su chica cuánto la quiere. Nada nuevo ¿O sí? Es justo esa ingenuidad sesentera que creímos haber olvidado con las décadas. Esa ingenuidad que tanta falta nos hace hoy día.

108. El perro del mar · God knows (You gotta give to get)

El perro del mar / 2006

Alguien se olvidó de filmar durante la década de los sesenta la película que le corresponde a este disco. La primera vez que vi la portada (y pensando que Sarah Assbring era española y no sueca) pensé que era una fotografía de Rocío Dúrcal de joven o algún émulo de la época. De hecho, no estaba del todo seguro de la fecha del disco. Sarah posee una sensibilidad bastante particular, y por lo mismo, toca áreas bastante específicas de nosotros. En este caso, parece irse directo a un sentimiento de soledad muy claro, a una angustia existencial que considero muy mía, pero que estoy seguro es de mucha gente: la sensación de que le estamos robando algo a la vida. En estos casos, Sarah recomienda volver al amor. Yo aconsejo dejarse llevar por esas cuerdas con las que comienza y por la voz de Sarah, tan mínima, que se siente profundo. Y por cierto, bienvenidos al soundtrack de 2009, que ésta sonó mucho el año pasado.

109. Faithless · Music matters

To all new arrivals / 2006

Queremos a la música por el hecho de que nos gusta, pero en realidad ¿Nos hemos puesto a pensar en el papel fundamental que juega en las vidas de muchas personas? En los últimos años he aprendido que la música no sólo debe de quererse, también debemos respetarla: miles de personas entregan su vida a uno de los negocios más inestables y de las industrias más desalmadas para que muchos podamos tener un condensado de sensaciones. La música –cuando no es concreta- es la mayor representación física que tenemos de la abstracción, de alguna manera, es como tener un tesoro. Y no, no es sencillo. No es nada fácil abrirle la puerta a la subjetividad y dejarla que construya esto. Para aquellos que le dedican la vida entera, podríamos considerarla un trabajo de alto riesgo. No es fácil darse cuenta de ello, pero afortunadamente, Faithless lo hizo, poniéndolo aquí, una de las cartas de amor más hermosas que le hayan escrito a la música y que en este año me hizo darme cuenta de esa lección fundamental: la música importa y mucho.

110. Gepe · Namas

Gepinto / 2006

Gepe tiene los ojos tristes y a la vez llenos de inocencia. Es también bastante introvertido. La única diferencia entre él y su música, es que a través de la segunda entramos a un mundo alucinante, uno en el que los sonidos populares, de antaño, conviven con instrumentos electrónicos, generando así una mezcla envolvente. Pero este mundo es como los ojos de Gepe: triste e inocente ¿Será porque es un mundo que ya perdimos? ¿Vivimos alguna vez ahí o reproducimos memorias colectivas? En esta canción, Gepe nos pide silencio, tal vez, para llevarnos de la mano a este sitio, que no tiene absolutamente nada que ver con nuestra realidad: no hay prisas, no hay presiones, sólo es cosa de aprender a liberarse con él y con este tema.

111. Gnarls Barkley · Crazy

St. Elsewhere / 2006

Rolling Stone la calificó como la canción de la década y no estaban muy lejos. Cada elemento de esta canción está lleno de Keeling. Desde el bajo y beat, que son los primeros en anunciarse, hasta la voz de Cee-Lo Green, que tiene la textura perfecta de las voces del soul. Aunque inspirada en los Spaguetti Western’s, Crazy es capaz de evocar muchísimas cosas más. Tal vez tantas, que por algo fue uno de los sencillos mejor vendidos , una de las canciones más covereadas y remezcladas de aquel año. Crazy es perfecta en el sentido de que puede ser interpretada en cualquier género y con cualquier artista: aún así seguirá siendo buena: Pero es un hecho, nada le dará el feeling y la fuerza de Danger Mouse y Cee Lo.

112. Gustavo Cerati · Lago en el cielo

Ahí vamos / 2006

Cerati le canta a lo imposible y propone el amor de la forma más honesta y humana que hayamos escuchado. Björk alguna vez cantó del state of emergency al que entramos cuando nos enamoramos; Cerati continúa esta descripción con una pieza de buen rock, de ese que él sabe hacer muy bien, del que lleva más de veinte años haciendo. En una realidad convulsa y fugaz como la actual, Gustavo propone tomarnos un tiempo, irnos despacio y perdonarnos. Si seguimos sus instrucciones tal vez podamos llegar a ese Lago en el cielo, que se antoja imposible, pero que todos tenemos la noción, de que alguna vez hemos estado ahí o de que algún día llegaremos. Por cierto, que alguna vez escuché comentar que esta canción se la dedicaba a su madre. No sé si sea cierto o no, pero al menos, suena muy lindo de su parte.

113. Javiera Mena · Como siempre soñé

Esquemas Juveniles / 2006

Javiera lo deja muy claro en el disco, en sus canciones y en entrevistas: éste es un disco para su generación. Los Esquemas Juveniles de Javiera son una inusual muestra de claridad. Las diez canciones que componen el álbum –cóver de Daniela Romo incluido- son tan certeras como un diccionario (si no, en qué otro lugar encontrarían frases tales como “Va con la dirección de mi generación”). Al hablar del amor, Javiera –con ese nombre tan contundente- es igual de exacta: Como siempre soñé es el encuentro que siempre me habría gustado tener con los sintetizadores más ochenteramente perfectos. El azar, la casualidad y el destino, ah, esos temas que tanto ama Velvet están en este tema, que está a dos rayas de ser insoportablemente cursi. Afortunadamente, se queda en el límite exacto de lo bonito. En verdad espero que, si algún día tengo ese encuentro, Javiera esté atrás de nosotros con su Casio cantando esto.

114. Pet Shop Boys · Flamboyant (Michael Mayer Kompakt mix)

Fundamentalism / 2006

Un remix hecho para ser soundtrack. Desde el sintetizador con el que comienza, cientos de imágenes pueden venir a la cabeza, ponga usted, querido lector, la situación. Puede ser entrando a una gran ciudad, volviendo a una pequeña, un encuentro con un amigo, con un amante, una ruptura, lo que sea. Los Pet Shop, siempre atentos a todo, arman una crítica a la vida flamante, vacía, la del mucha do about nothing. Por si usted no la ha visto, ésta suele darse en el mundo de las fiestas en el que, si uno no se fija, la flamboyant puede apoderarse de uno. Tal vez Neil y Chris no se dieron cuenta, pero para mí armaron un himno casi heroico para esta década.

115. Peter, Bjorn & John · Young folks (feat. Victoria Bergsman)

Writer’s block / 2006

El pop canta, el rock grita, el Indie silva. ¿Alguien no escuchó este silbido? En verdad, había que estar bajo una piedra en medio de la selva amazónica para no escucharla –y de eso tengo mis dudas-.  Peter, Bjorn y John encontraron a su Mary, Victoria Bergsman, para completar el combo ideal.  La canción que no sólo los llevó del under al mainstream, sino que retrató los ánimos de una generación negada a crecer o, dicho de una manera más agradable, que sabe encontrar las cosas buenas de la juventud y no está dispuesta a dejarlas.

116. Quiero Club · Let da music

Wof / 2006

Marcela canta la triste realidad: “No hay futuro y sé que es duro / ver que no queda más” ¿Qué más se puede esperar en un mundo con el calentamiento global a tope, el desempleo en su máxima expresión, la política más revuelta y sucia que nunca y, en 2006, un George Bush recién elegido? Lo único que puede salvarnos, al parecer de Quiero Club , es la música. No podrían tener mayor razón. Ante tanta fatalidad, sólo nos queda dejar que la música nos lleve.

117. Sonido Lasser Drakkar · Visions

The electric mass begins /2003 (reed.  2006)

A la música mexicana le hacía falta su balada electrónica existencial, y los Lasser Drakkar decidieron dársela. Durante tres minutos y medio, Danette le narra al escucha de imágenes –bastante potentes- que parecen no tener conexión entre sí, pero que duelen, y mucho. Parte de este mérito se lo debemos también a la música de Emilio, que nos hace entrar en el trance de las noches de fiestas, los estrobos, la música, memorias del futuro y un reino del que no sabemos si hemos sido expulsados o invitados.

118. The whitest boy alive · Golden Cage

Dreams / 2006

Como pueden notarlo, la redacción está poniéndose un poco triste. A estas alturas de la lista –y del año- nos hemos dado cuenta de que el amor apesta, de que no hay futuro, de que no siempre vamos a ser young folks, de que la vida flamboyant, y que todos los posibles escenarios que habíamos planteado,  simplemente no van a llegar ¿Y saben que es lo peor del caso? Que todo parece ser culpa nuestra. Es como si nosotros mismos hubiésemos alejado toda posibilidad de nuestro panorama. Aquí es cuando volteamos a ver a quienes dejamos atrás y pensamos que, tal vez, si estuviéramos con ellos estaríamos mejor. Ese pequeño halo de esperanza se desvanece cuando, el hombre más tierno y optimista del planeta se entristece y nos dice: “Por supuesto que te extraño y te extaño mal / pero también me sentía así cuando estaba junto a ti” ¿Qué podemos esperar ante la canción más triste de su carrera?”.

119. Yeah yeah yeahs · Cheated Hearts

Show your bones / 2006

…Y justo cuando pensamos que todo se ha ido al hoyo, llega Karen O a levantarnos del piso para recordarnos que somos simplemente otro Cheated Heart. La guitarra del principio nos advierte que nos pondremos en movimiento, luego el beat ayuda a que las cosas se pasen ligeras, sin problemas, para que finalmente Karen nos haga ver que todo va a estar bien, porque ella, como nosotros es mucho, mucho más grande que el sonido. La canción para que todos los corazones rotos se sintieran orgullosos de serlo en esta década. Me declaro miembro oficial de este club.

120. Zoé · Corazón Atómico

Memo Rex Commander y el corazón atómico de la vía láctea / 2006

Para el año más oscuro, es necesaria una buena limpieza; o mejor aún, una buena purificación, que en este caso venía en el mejor álbum de una de las mejores bandas mexicanas. El éxito ya era un hecho para Zoé, pero con este álbum, vino la consolidación total. Esta canción sería una bocanada para el que, hasta ahora, ha sido el año más oscuro en mi historia. Y sí, salí vivo de él.

El pequeño cubo de madera

Hace quince días fuimos al MUAC a ver la exposición de Cildo Meireles. Si nos preguntan a Ricardo y a mí por separado nuestra opinión de la exposición, escucharán dos versiones distintas del mismo evento. Pero en las dos, llegaremos a un mismo punto de la exposición: el pequeño cubo de madera.

En la segunda sala de la exposición, si el asistente no se fijaba como era debido, podía pisar o patear esta diminuta escultura llamada Cruzeiro do Sul (Cruz del sur, 1969-1970). Uno no podría creer que el artista invirtió un año de su vida en un cubo que es todavía más pequeño que un dado, o incluso ¿Para qué poner en medio de una sala algo tan diminuto?

Resulta ser que nuestro pequeño amigo está hecho de roble y pino, maderas sagradas para los indios tupíes, para quienes los dioses se manifestaban a través del fuego, pero no cualquier fuego, sino el obtenido a partir de frotar estos dos materiales. En ese fuego, todo su sistema de creencias cobraba sentido. Y según Meireles, la visión eurocéntrica bajo la que fueron conquistados, le robó todo el sentido a estas creencias. Así pues, esta obra representa la forma en la que las conquistas culturales redujeron los sistemas de creencias de muchos pueblos.

Ah, la visión de tiempo y espacio occidental, encantadora ¿No? Es curioso cómo el vivir bajo determinados esquemas hace que nos olvidemos de algunas cosas, como el hecho de que que estas dos nociones de la existencia pueden no ser iguales para todos. Hoy, lamentablemente, a alguien se le ocurrió sacarme de mi concepción existencial. La culpa la tiene Claudia Llosa y su excelente película La teta asustada.

Con imágenes brutalmente delicadas, Llosa narra la historia de Fausta, una chica que sufre el mal de la Teta asustada. Ésta es una creencia que corre entre los pobladores de las zonas rurales del Perú, principales víctimas de las guerras y masacres internas del país, de que el miedo y el dolor se transmiten de madres a hijos a través de la leche materna. Fausta nació en los días del Terrorismo, resultado de la violación sufrida por su madre. Cuando la madre de Fausta muere, su mundo se viene abajo y llega entonces el momento de enfrentar todos esos miedos que habían sido mamados.

Una de las medidas que la protagonista toma para protegerse del dolor, es introducir una papa en su vagina para bloquear todo posible ataque. “Sólo el asco detiene a los asquerosos”, dice Fausta a través de una extraordinaria Magaly Solier, quien con la mirada fija y la debida parsimonia, refleja mucho más que la tristeza propia de su personaje, expresa lo que comentaba párrafos atrás: la diferencia de concepciones de la realidad. El tiempo y el espacio de Fausta, son radicalmente distintos a los míos e imagino a muchos que leen este blog. Pero también su pasado. Fausta habla con canciones y está marcada desde su concepción.

No, no son los ojos de Najwa Nimri.

Si bien, todos los ritos expuestos en el filme fueron hechos de manera expresa para esta historia, existen varias circunstancias que son completamente ciertas. La manera en la que las ciudades han olvidado, utilizado y violentado a sus habitantes originales es una. El dolor de todos aquellos que han sufrido de abusos inhumanos es otra. La importancia de la música y de una lengua propia del continente americano, como el quechua, debería de ser otra. De hecho, no fue sino hasta hoy que me enteré que el quechua es la segunda lengua más hablada de latinoamérica. Y es que es cierto, resulta muy fácil olvidarse, utilizar o violentar a aquellos que no forman parte de nuestra realidad cotidiana.

Y claro, habemos quienes hemos reducido el tiempo y el espacio de gente como Fausta a eso, un diminuto cuadro de madera que puede ser pisado o pateado por alguien que no se da cuenta en una sala cualquiera. Nuestra realidad, cuando no la entendemos como diversa, puede llegar a ser peligrosa para quienes no forman parte de ella.

Lo importante está, pues, en encontrar la madera de la que se hizo el cubo, de ésta el árbol y de éste la raíz. Quizá, si corremos con suerte, podamos hacer un poco de fuego y encontrar al dios de aquellos que, si tenemos otro tanto de suerte, hagamos parte de nuestra realidad y ellos nos hagan parte de la suya, que por algo compartimos todos el mismo pedazo de tierra.

Géneros y resurrecciones

Hace tan sólo unos minutos -12 para ser exacto- me enteré del inminente retorno de una de mis bandas predilectas: The Knife. Si esto no fuera poco para los melómanos o gustosos de la electrónica, regresan en un disco/colaboración al lado de Mt. Sims y Planningtorock. Hasta aquí, suena fascinante, pero con qué cara se quedan ustedes, queridos lectores, cuando  les informo que el álbum con el que vuelven es de ópera.

Me encantaría estar del otro lado de la pantalla y comprobar su reacción. Al menos en mi caso, tuve que releer tres veces el párrafo para saber que había visto bien. Y sí: The Knife vuelve acompañado de toda esa gente para producir ópera ¿Extraño? No viniendo de ellos y mucho menos del mundo de la música.

Podría ponerme a enumerar los artistas que se han arriesgado con géneros inusuales, como Cerati y sus 11 episodios sinfónicos o José María Cano con la ópera Luna, pero este post no va precisamente de eso. Justo hoy escribía la lista de las canciones de 2006 (en “Las 150 canciones de la década”) y me quedé pensando acerca de la resurrección de algunos géneros. No es que un género musical muera después de algún tiempo (es como preguntar si existen géneros musicales buenos o malos). Siempre están ahí: siempre habrá gente haciendo jazz, folk, country, ranchera o blues. Y seguramente siempre habrá excelentes músicos haciéndolo. Es más bien una cuestión de poner de nuevo en el mapa del mainstream a un estilo musical.

Por ejemplo, hoy estaba pensando en cómo Ganrls Barkley y Amy Winehouse (pésele a quien le pese), pusieron de vuelta el soul en el mainstream. Insisto, nunca se fue, pero una mayor atención global recayó en este género. Pero aquí nos cabe la pregunta: la inclusión de estilos musicales en el ámbito masivo ¿hace que la gente vuelva a esos géneros?

Un ejemplo en el mundo de la literatura de este fenómeno al que me refiero. El año pasado, ante la inminente fiebre desatada entre adolescentes por Crepúsculo, mi amiga Rosa Elena ideó una táctica para con sus alumnas -y algunos alumnos también- de preparatoria. Por increíble que pareciera, por primera vez en su carrera como profesora de prepa, mi amiga tenía que pedirle a sus alumnos que bajaran el libro que estaban leyendo y le pusieran atención. En este caso, eran las obras de Stephenie Meyer. Tanto RosaElena como yo tenemos una opinión muy clara acerca de esta saga, y si les interesa saberla, no es precisamente la más positiva. Sin embargo, antes de juzgar, mi amiga decidió ver qué era aquello que jalaba tanta post pubertad. Sumergiéndose en la obra de Meyer -odisea que ha merecido mi respeto-, Ro descubrió que los adolescentes estaban prendados de refritos de obras como Cumbres Borrascosas, Romeo y Julieta y toda la parafernalia romántica del siglo XIX pa’trás.

En uno de sus característicos actos que demuestran que está en todo y tres pasos adelante, RosaElena decidió abrir al poco tiempo un taller en el que se leyeran los cuatro libros de Stephenie Meyer, así como obras de Jane Austen, las hermanas Brontë y los previamente citados Romeo y Julieta. Para que, en pocas palabras, sus alumnos vieran cuál era la verdadera mata. Aún no sé del todo los resultados de este taller, pero considérenlo un ejemplo de algo contemporáneo (en este caso, de bastante dudosa calidad) que ayuda a volver a la fuente original y permite encontrar el por qué consideramos buenas las cosas que consideramos buenas, o de calidad.

¿Cerati consiguió que la juventud latina voltease hacia los clásicos sinfónicos? ¿José María Cano consiguió que los fans de Mecano nos pusiéramos a escuchar Ópera? ¿Amy hizo que la gente se pusiera a buscar a Janis Joplin, Aretha Franklin o Billie Holiday? No sé. En mi caso algunos de estos experimentos me permitieron relajar el esfínter musical y abrir mis horizontes, así que espero que en el de otros también. La música debe funcionar como las redes sociales: a través de los friends in common nos damos cuenta que el mundo es pequeño y que estamos ligados a más gente de la que pensábamos. Aunque como siempre, pueden haber cuestiones virales, como por ejemplo, escuchar a Yuri y después irte con Arjona (quien, happens to be, el autor del icónico tema gay-kitsch “El espejo”).

¿The Knife hará que las hordas de chicos indie, new ravers y culture vultures se pongan a twittear o facebookear desesperadamente acerca de Tosca, Don Giovanni o Carmen? Insisto, no lo sé, sería un muy bonito -y ya de paso, culto- gesto de su parte. Ojalá, en verdad lo hagan, así tal vez ayuden a este pobre y anciano blogger a distinguir si esto que está a punto de sacar The Knife es una mera jalada artistoide o realmente vale la pena esperar para ver y escuchar una Ópera-electro darwiniana.

Mañana -qué va, en un rato- va la lista que prosigue en “Las 150 canciones de la década”, titulada “2006: El año oscuro”. Por ahora, les dejo el trailer de Tomorrow, In a year: A Darwin Electro Opera by The Knife.

P.D. Para todos los morbosos, sí Karen Dreijer sí canta en este proyecto (si no no sería The Knife, ¡dah!). Pero no, no en el trailer que coloco.


Las 150 canciones de la década: 2005, el año intenso.

Y llegaron los días intensos. Por si alguien se lo había preguntado alguna vez, éste fue el año de Los días intensos. Aquí nació todo y este todo comenzó un sábado.

2005 fue el año en que el protocolo de Kyoto entra en vigor, obligando a algunos países a cumplir con medidas que ayuden a evitar el avance del calentamiento global, Estados Unidos no le entra al trato; el Papa Juan Pablo II muere, cuatro millones de personas viajan al Vaticano a despedirle, el público había estado colgando de un hilo, o mejor dicho, de una ventana con luz que, finalmente, se apagó; el emperador de Star Wars, perdón, Joseph Ratzinger se inviste como el Papa Benedicto XVI, poniendo de moda –de nuevo- el nazismo. Londres se asegura la organización de los Juegos Olímpicos de 2012. El huracán Katrina destruye Nueva Orleans. 80, 000 personas mueren en Cachemira en uno de los peores terremotos registrados en la historia. El periodista australiano Stephen DuPont fotografía a soldados estadounidenses quemando cuerpos talibanes. Andrew Stimpson, de 25 años, se reporta como la primera persona en ser “curada” del VIH. En Francia, se lleva a cabo exitosamente el primer transplante de cara.

El año cerró agregándole un segundo al último minuto del año, un “segundo bisiesto”.

En nuestro país, los huracanes Emily, Stan y Wilma golpean las costas. Hugo Chávez llama a Fox “mascota del imperio”, desencadenando –tras los clásicos comentarios elocuentes del señor Fox- la crisis entre México y Venezuela. Una huelga en CNI Canal 40 ayuda a TV Azteca a decidirse a tomar las instalaciones del canal, en un método tan diplomático como justo.

En música, durante este año nueve álbumes de rock ocuparán el primer lugar de ventas, primera vez en casi diez años; el Copyright de canciones grabadas en 1954 –o antes- expira, haciendo 50 años de rock totalmente accesibles. La caridad se viste de música y presenciaremos conciertos por el Tsunami en Indonesia, por el huracán Katrina y el Live 8, éstos consiguen unir a artistas que jamás se hubiera pensado tocarían en el mismo lugar o al mismo tiempo;  Audioslave se convierte en la primera banda estadounidense en ofrecer un concierto gratuito en Cuba; Elton John se casa y Hung up, de Madonna, se convertirá en un devastador número uno en todo el mundo.

Por mi parte, será el año en que mis amigos y yo vivamos, en extraña sincronía, una de las épocas más intensa de nuestra vida. Éste es el año en que comienzo a vivir solo, en el que tendré mi último gran crush, en el que termine mi relación de tres años, en el que empiece a mezclar en fiestas de amigos. En pocas palabras, el año a partir del cual nada volverá a ser igual.

2005: El año intenso.


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85. Amaral · Días de verano

Pájaros en la cabeza / 2005

“Es de esos días de verano, vivo en el reino de la soledad…”

Mis amigos y yo tenemos la teoría de que siempre en verano son nuestros días más intensos. Por eso, el fin del verano representa el cierre de muchas cosas. Suelen ser días tristes y de cambios: alguien se va, algo se acaba, algo se pierde. Nunca falla. Para el fin de mi verano de 2005 alguien se había ido, algo se había terminado y yo había perdido muchas cosas. Y entonces Eva Amaral lo anunciaba en la radio, en mi casa, en todos lados: “No quedan días de verano…” con una guitarra que parecía querer golpearnos o anunciarnos algo. Una de las mejores y más honestas letras del pop en español se combina con un arreglo de cuerdas devastador que nos lleva al punto más vulnerable de la canción, ese en el que Eva para casi toda la música y nos dice que nunca van a saber cómo se siente, que nadie va a adivinar como recuerda a la persona sobre la que escribió la canción, quien por cierto, resulta ser la persona que todos en algún momento hemos perdido o perderemos. De todos los veranos que hemos perdido, éste es quizás uno de los más dolorosos, pues de alguna manera, sabíamos que todo lo que se perdió jamás podría volver. A eso creo que le llaman crecer.

86. Björk · Who is it? (Vitalic remix)

Who is it? (Single) / 2005

¿Quién es quien nunca nos va a fallar? En la lista de 2002 mencioné que habría dos canciones para dos Gabrieles, pues ésta es para el segundo. Con sintetizadores bastante esperanzadores y una percusión que juega a ponernos en movimiento, Vitalic hizo de una de las mejores canciones de Björk (la letra es simplemente maravillosa) uno de los temas más heroicos de la década. Sí, yo creo que hay música heroica y aquí tenemos un gran ejemplo: es música que salva al escucha, que le da un poco de ánimos para la batalla. En este tema Björk canta de una persona que nos salva, con la intimidad como arma, cargando nuestro dolor en una mano, nuestra alegría en la otra. Médulla es el típico caso de un mal álbum (ciertamente es difícil superar a Vespertine) con excelentes temas. Éste uno de ellos, potencializado al máximo por uno de los mejores productores franceses de la década. En los últimos días de 2005, yo encontré al amigo que me devolvió mi corona.

87. Brazilian Girls · Me gustas cuando callas

Brazilian Girls / 2005

La voz de Sabina Sciubba en español suena sorprendentemente parecida a la de Julieta Venegas. Son las diminutas inflexiones en las palabras las que nos hacen ver que Sciubba es extranjera. Esta canción fue parte de mi soundtack de 2007, y es que no hay cosa más linda que un grupo con nombre de página porno en el que una políglota canta un poema de Neruda. Brazilian Girls son el mejor ejemplo de la globalización en la música. Ojalá y todos los aspectos de la globalización fuesen así, llenas de alma, como diría el poeta.

88. Cansei de ser sexy · Music is my hot sex

Cansei de ser sexy / 2005

Durante esta década, distintos artistas nos hicieron ver la importancia de la música: Madonna nos dijo que reúne a la gente; Faithless nos hizo ver que importa; The Sounds nos confesaron que ellos acabaron entregando su corazón. Bajo esta dinámica, Cansei nos dio una cátedra de instrucciones acerca de lo que es la música, dándonos a entender que la música es la gente y que está en todos lados ¿Se le puede decir acaso algo más lindo? Además, el sexteto brasileño demostró que no necesariamente había que venir de Estados Unidos, Inglaterra o Francia para tener éxito internacional, eso y de paso darnos algunos de los temas más icónicos de la década.

P.D. Se agradece que por fin alguien ponga en letra y música que de todos los trabajos, el que escogió fue la música; y que ésta, resulte ser su mistress preferida.

89. The Cardigans · Good Morning Joan

Super Extra Gravity / 2005

“My name is tours, can I sleep on your floor?

¿Quién diablos es Joan? ¿Y todas esas mujeres de las que nos habla Nina Persson? Hay quien dice que la canción habla de Juana de Arco y que los Cardigans se sirven de las históricas Eva, Virgen María y, probablemente, Louise de Savoy. Pero claro, todo esto es una mera interpretación de una canción tanto críptica como hermosa. Ésta podría ser la historia de una mujer que está sola y que no hay forma de ayudarla, pues toda la gente que le rodea está bastante trabada. Pero de nuevo ¿Quién es Joan? ¿Es una chica a la que le gustaría despertar con la agenda llena? ¿Es la narradora (“I’d call on you if I Could / if you were less like me I would”)? Al final de este magnífico tema, lo que menos importa es quién es quién o incluso de qué trate, porque si uno la escucha y lee muchos de los comentarios que han puesto respecto a ella (es curioso, pero hay una constante de gente diciendo “no sé de qué trate, pero es la historia de mi vida), verán que ésta podría ser la historia de nuestra propia vida o de cualquier vida. Finalmente ¿Qué es un nombre? Más aún si éste se puede ofrecer como regalo para que nos permitan dormir en el piso.

90. Cat Power · The Greatest

The Greatest / 2005

He aquí otra canción a la que se le pueden dar muchas interpretaciones, que van desde Muhammed Ali, pasando por la menstruación, hasta Dios. Lo importante es el tema central: alguien que alguna vez fue grande y que la vida ha reducido a lo que ahora es ¿Suena familiar? Por supuesto que Muhammed Ali, Dios y Chan Marchall –a.k.a. Cat Power- podrían entrar en esta lista, nosotros mismos podríamos estar junto a ellos, todos los que alguna vez la vida ha bajado de su pedestal. Es una canción muy básica: sus elementos están en el nivel más discreto,  las emociones incluidas. Lo que hace grande a Cat Power y a este tema es que ponen a cualquiera que los escuche a un mismo nivel, haciéndonos ver que al final, todos somos iguales.

91. Garbage · Why do you love me?

Bleed like me / 2005

No hay quien pueda con el angst y la furia de Shirley Manson, ni siquiera los de Garbage, que con este disco firmaron su divorcio. Lamentable al ser una de las mejores bandas de los noventa y de la primera mitad de la, ahora, década pasada. Garbage era capaz de mezclar la tempestad con la vulnerabilidad, la ironía con la tristeza, la ira con la sensualidad, así como la fuerza con la fragilidad, a través de la impecable producción de Butch Vig y las letras de Shirley, que eran en lenguaje de Calamaro, honestamente brutales y brutalmente honestas. Garbage se fue dando un grito potente con un álbum que se sirve del elemento que representa una de sus acostumbradas ironías: la sangre. La banda nos invita a sangrar como ellos para demostrar que somos humanos. Y de eso se trataba Garbage: demostrar lo que somos en el fondo. En este caso con una pregunta que alguna vez varios nos hemos hecho: Why do you love me? Si ninguno de ustedes se la ha hecho, entonces esperen a estar en los últimos estertores de una relación amorosa (como por ejemplo, tras tres años de romance intenso) y acabarán preguntándose esto. Si ya se lo han preguntado,  entonces agreguen a Shirley a su Facebook y descubrirán que alguien así de neurótica es capaz de llevar una existencia tranquila. Quiero creer que eso nos da un poco de esperanza ¿No?

92. Glamour to kill · Clone fashion

Musik pour les ratas / 2005

La década de los aughties será recordada como aquella en la que se no olvidó que éramos originales y teníamos, por ende, que revisar todas las modas del siglo pasado. El flujo de las tendencias durante los pasados diez años fue impresionante, pero más digno de mencionar, la velocidad con la que muchos Culture vultures cambiaban de atuendo y personalidad. Supongo que si estuviste en el corazón de la Movida Madrileña, como Luis Miguélez, nada de esto es novedad. Supongo también que para el que fuera guitarrista de Almodóvar & McNamara o Alaska y Dinarama, escribir un tema que describiera esta situación y de paso, introducirnos a muchos en el electro Spain, era cosa de nada: Ya saben, unas cajas de ritmos, un riff, un par de sintes, una letra ácida y tienes diez años de mutantes de la moda.

93. The Knife · Pass this on (Dahlback & Dahlback remix)

Pass this on (single) / 2005

¿Qué chingados es esa voz que suena a la hija perdida entre Cyndie Lauper y Björk? ¿Con ese nombre tan simple? Momento, están entrando sintetizadores exquisitamente ochenteros. Ah, esperen un segundo ¿Y ese bajo electro? ¡Hey, hey! ¿Qué ocurre con la voz de esta mujer? ¡Se está transformando! ¡Ahora son ocho ardillas cantando! ¡Momento! ¿Es Satanás quien me habla? ¿Cómo que está enamorada de mi hermano? ¿Qué voy a saber si le gustan las de cabello teñido de negro? Sí, esto es The Knife y esa fue la reacción que muchos tuvimos al escucharlos por primera vez. En mi caso, con este excelente remix de los hermanos Dahlback. No apela a la comprensión  la ultra distorsión de las voces ni los sonidos que parecen sacados del paraíso o del infierno, sólo esa pasión que parece estar en el fondo de cada uno de sus temas y que nos arrastra con ellos.

94. LCD Soundsystem · Tribulations

LCD Soundsystem / 2005

“Everybody makes mistakes…”

Tengo un serio problema con James Murphy: no me cae nada bien y ni siquiera lo conozco. Es posible que sea un gran tipo pero una vez soñé que me echaba de un club en el que él estaba tocando y desde entonces siento que es un idiota. Sé que es injusto, que puede ser que resulte un gran tipo, digo, o al menos algo de eso debe de haber en quien reinventó el dance punk rock de esta década ¿Podría el tipo que nos dio Daft Punk is playing at my house, Losing my Edge, Disco Infiltrator, Sound of silver o All my friends, entre otras, ser en realidad un idiota? No lo sé. Lo que es un hecho es que durante estos diez años James Murphy nos ha dado clases de historia de la música (varias de sus canciones consisten en enumeraciones de esta materia y los de Pitchfork se burlan abiertamente de este fetiche del neoyorquino) y nos ha hecho bailar. En vez de una de las acostumbradas lecciones del señor Murphy, decidí elegir esta demanda ciudadana que sabe a apología: “Get your payments from the nation / For your trials and tribulations”. Absolutamente mezclable (recomiendo hacerlo con el Blue monday de New Order), materia pura para remix, indiscutible tema de baile con causa incluida (¡Ahí tienes M.I.A.! ¡No eres la única!). Si James Murphy es intragable o no, está de más. Que hace las mejores canciones para la pista, eso nadie se lo niega. Ya habré de conocerlo y les diré.

95. Madonna · Hung up

Confessions on a dancefloor / 2005

Aitor lo resumió mucho mejor que yo: “Madonna hizo el himno de la década, cuando nos pregunten a qué sonaba el nuevo milenio, les diremos: a esto” ¿Por qué considerar Hung up el himno de la década cuando no aparece ni siquiera en los primeros veinte lugares de los listados de los críticos? Porque la señora de piernas de avestruz aplicó la moda más característica de la década pasada: reciclaje para el bien de todos. Tomas el electro de los ochenta, el disco de los setenta, aplicas el sampleo noventero, una letra terriblemente simple y, voila!, tenemos Hung up. Si no quieren que me ponga purista entonces digámoslo así: es una canción de pop perfecta para la primera década de este siglo. Hung up fue número uno instantáneo y en prácticamente todo el mundo. Nos encantó a muchos y se convirtió en el himno de otros tantos –me incluyo-.

Para este caso, Stuart Price se sirve de una técnica de ingeniería sonora tan básica como efectiva: usa los bajos. De toda la gama de sonidos, los bajos serán siempre los que más nos atrapen. Su vibración densa se asimila al latido de nuestro corazón y su potencia hacen que sean los primeros sonidos desde que escuchamos en el vientre materno. De esta manera, el productor conocido como Les rythmes digitales, Paper Faces, Thin White Duke o Jacques LuCont (entre los millones de formas de llamar a Price), crea un bajo denso y que atrapa desde la primera oída. Escúchenlo con atención. Por eso, el moomento cumbre y mágico de la canción es cuando toda la música baja y nos quedamos sólo con el bajo, el tic tac y la frase que muchos recordarán por décadas, a pesar de que pase justo lo contario: “Time goes by, so slowly…”.

96. Maria Daniela y su Sonido Lasser · Miedo

Maria Daniela y su Sonido Lasser / 2005

¿Alguien no escuchó esta canción en 2005? Emilio Acevedo venía jugando con el High NRG desde los noventa –con aquella joya de banda que es Titán- y se encontró con Maria Daniela. Estos dos hicieron algo que a los mexicanos nos cuesta mucho: no tomarse demasiado en serio. Ojo, esto no quiere decir que no haya una atención a su trabajo, au contraire, se sirvieron de la irreverencia, el humor e historias que toda la vida hemos escuchado como armas para sacar el disco sorpresa de 2005. Mientras los Belanova se daban sus aires de grandeza, Maria Daniela y su Sonido Lasser nos ofrecían en plan down to Earth un chicle de menta –que podía ser una tacha-, nos invitaban a su fiesta de cumpleaños, nos hablaban del amor imposible, nos ponían a cantar la puta de la cabra y nos hacían bailar nuestro ass off. Los Lasser (y aquí incluyo tanto a Maria Daniela como a Sonido Lasser Drakar) fueron parte de una vuelta al underground que hubo entre 2005 y 2007 en la escena musical mexicana. Y no sólo eso, sin pertenecer a una disquera grande, Miedo sonó en todos lados: el microbús, la fiesta de quince años, el antro fresa, el bar alternativo, el club gay, las estaciones de radio más conocidas, las independientes, en televisión, en la casa de tu abuela (sí, la misma que hace head banging con Vive la Fête), la de tu novio, en la tuya, la mía y la de todos los demás. Y eso, no cualquiera lo consigue.

97. Maria Taylor · Nature Song

11:11 / 2005

Queridos lectores, por si no conocen a una de las grandes cantantes de folk de la década se las presento: esto es Maria Taylor. Y digo “esto” porque a pesar de la delicadeza, la Taylor es un monstruo musical. No cualquiera es capaz de destruir a poblaciones enteras con tan poco ¿Cómo remover tantas emociones con tan poco? Las melodías de Maria son irresistibles, tanto, que si estuviésemos en guerra con ella nos rendiríamos para dejar que ella misma nos fusilase. Y todavía no he mencionado las letras, que son la biografía de cualquiera. Maria Taylor es otra en este conteo de la que podría tomar cualquier canción para hablar de un momento significativo de la década. He elegido Nature song por dos razones: la primera, es que éste fue mi primer enamoramiento con ella (y es que es guapísima); la segunda, es que si esta mujer es capaz de enamorar a cualquiera, es mejor ayudarse de una canción que nos enamore de nuestra planeta, que nos ayude a escucharlo y que nos recuerde que está vivo, que camina.

98. Morbo · Para ti

Electroguitarpop / 2005

¿Cuánto tiempo habrán pasado pensando el nombre de su disco? Eso de ponerle de título al álbum el género que supuestamente estas tocando (diciendo que tú lo inventaste) no es la decisión más humilde que se pueda tomar. Pero ante buenos temas, uno puede hacerse un poco de la vista gorda. Éste en particular, que me llegó junto con mi último gran crush de la década.

99. Pastora · Invasión

La vida moderna / 2005

¿Crush de la década? Maldición, ya llegamos a ese punto. En el verano de 2005 viví el último gran crush que he tenido con alguien. Desde entonces no he vuelto a sentir nada cercano a elloo, probablemente porque aquel verano fue el fin de la adolescencia o tal vez porque a partir de ese momento me volví un amargado. Así como el verano llega a su fin, esta historia llegó a su fin y dolió más que nada. Con el fin de aquel romance, vino esta canción de Pastora, la más triste. Como mucha gente, conocí a Pastora con la historia de Lola. Pero me enamoré de ellos con un disco llamado La vida moderna en el que la acústica y la electrónica no convivían: hacían el amor entendiéndose con las letras de Dolo Beltrán, quien con este tema disecciona como nadie el dolor de una ruptura amorosa. Los grandes romances son, como en las guerras, invasiones devastadoras.

100. Robbie Williams · Tripping

Intensive Care / 2005

Oh no, it’s coming / there’s gonna be violence”

Robbie no es alguien quien precisamente me fascine. Me agrada, pero no me enloquece. Sin embargo, le agradezco muchísimo que se haya metido al estudio con Stephen Duffy, que ayudó a crear Duran Duran, para darnos un tema que nos preparase para los tiempos difíciles que se vendrían en esta segunda mitad de la década que estaba por comenzar. Sí, vino violencia y mucha.

101. Róisín Murphy · Ruby Blue

Ruby Blue / 2005

No, en este conteo no podemos olvidarnos de Moloko, Róisín simplemente no lo permite. Con la distorsión organico-cabaretosa al lado de Mathew Herbert, decidió mantener su característica irreverencia vista desde que se retorcía cantando en el escenario durante los conciertos de Moloko. La historia de una cantante frustrada (grandiosa auto burla) es el tema que da título a un disco exquisito. No hay otra palabra. Es como si una vampiresa de cine de los años 30 se comiera un manjar exótico en un cabaret. Es poderoso, bailable, sexy y, cuidado, que se atora en el cerebro. Además, cualquiera que pueda hacer de la música concreta (a.k.a. empleo de sonidos cotidianos) un platillo para las masas merece estar en esta lista.

102. Röyksopp · What else is there?

The Understanding / 2005

La letra existencialista de la década que todos sentimos pero nadie entendió. Dicen que el que pega primero pega dos veces y Röyksopp lo hizo: entendieron que tras todas las distorsiones que The Knife empleaba, había una voz que podía ser desgarradora y penetrante. Convencieron a Karen Dreijer Andersson, la disolvieron en reminiscencias de los ochenta, la pusieron en movimiento con un beat que camina, la envolvieron con sintetizadores ambientales que nos hacen dudar si estamos en algún club nocturno o en el espacio y la hicieron cantar con todo el dolor que su voz puede emitir una de las letras más hermosas de esta década. Por favor, pónganla en mi funeral.

103. Shakira · Día Especial

Fijación Oral vol. 1 / 2005

¿Cómo hablar de Shakira? ¿Cómo la niña mediática que a los doce años cantaba un horroroso cóver de Material Girl en la televisión colombiana? ¿Cómo el émulo de Alanis Morisette que nos intentaron vender en los noventa y que resultó bastante efectiva? ¿Cómo la mascota del imperio? Ah no, esa no, esa le toca a Fox. O tal vez, como una artista bastante completa que está haciendo la chambototota que de seguro la disquera le echó encima. Así como en Peter Pan cada vez que alguien dice que no cree en las hadas, una de éstas muere, pareciera ser que en el mundo de la “música inteligente” (por llamarle de alguna manera), cada vez que alguien que supone tener buen gusto dice que le agrada lo que hace Shakira, un crítico musical muere. Y si esa persona reconoce que le gusta bastante y la considera buena, entonces se mueren dos. Pésele a quien le pese la colombiana hace buenas letras y ha sabido con quién juntarse para que le produzca –porque, as far as we know, ella compone-. Ahora imagínense lo que ocurre si la señora se junta con Gustavo Cerati para componer un sencillo y honesto tema en el que la narradora reconoce los errores de su pareja y le perdona, pues es un simple día especial. Ideal para una reconciliación en 2005, aunque luego hayas cortado. Así que lo reconozco: me gusta Shakira y creo que, cuando quiere, puede ser buena. Descansen en paz los tres críticos que acabamos de perder.

104. Soulwax · NY Lipss (Nite version)

Nite versions / 2005

Soulwax es la mejor prueba de que podemos rectificar nuestros errores. En 2004 sacaron un álbum de rock orientado al baile llamado Any minute now. El álbum, aunque bueno, no era lo que la banda quería. Así que, siempre perfeccionistas, los hermanos Dewaele tomaron las canciones de este disco, las remezclaron, le agregaron sampleos y elementos de Dios sabe dónde y crearon el disco de baile de la década. Y éste es tal vez el mejor ejemplo de Soulwax en todas su vertientes: rockeros, productores, DJ’s. NY Lipps es la mezcla de NY Excuse (del disco anterior) con sampleos de Funkytown de Lipps Inc.  Así pues, Soulwax no sólo rectificó sus errores, sino que hicieron uno de los mejores discos de la década (eso sin contar las decenas de remixes).

105. Vitalic · My friendo Dario

OK Cowboy / 2005

Señores de Daft Punk, Justice, Digitalism e invitados, pónganse de pie por favor y abran paso, el señor Vitalic acaba de entrar en la habitación. En 2005, Pascal Arbez fue convencido por su buen amigo Michel Amato a.k.a. The Hacker (sí, ese que redefinió el electro junto con Miss Kittin) de mandarle sus tracks a un tal DJ Hell (sí, ese mismo) que acabó publicándole el mejor disco de electrónica de 2005. Casi hora y media de electro sicótico, non-stop ideal para reventar cualquier fiesta. En los últimos dos años, Vitalic sólo ha sacado dos discos, pero esto ha sido material suficiente para que se le considere uno de los maestros de la década.

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