El próximo año capicúa después de 2002 será el 2112. Dudo que muchos de nosotros lleguemos a verlo, por lo mismo, había algo de especial en vivir el primer año palíndrome de la década. El mundo parecía seguir en shock por el 11 de septiembre del año anterior, sin embargo, eventos más discretos pero que tendrían gran peso en años posteriores ocurrirían, es tal vez así como actúa la magia de los números capicúas.
2002 fue el año de la introducción del euro, la exploración de Marte -en la que descubrimos había restos de hielo en el planeta rojo-, el secuestro de Ingrid Betancourt, cuando EU invadió Afganistán; el año en el que el estudiante canadiense Marc Hall gana una batalla legal para ir al baile de graduación con su novio, también en el que en la cermonia del Óscar, Halle Berry se convierte en la primera mujer afroamericana en recibir un premio a mejor actriz, dando uno de los discursos más largos de la historia; Lula da Silva es elegido presidente de Brasil, United Airlines se declara en bancarrota, la ONU declara que en el mundo hay, al menos, 40 millones de personas viviendo con VIH.
En México, mueren a los 100 años el gran fotógrafo Manuel Álvarez Bravo y “La Doña” María Félix, Fernando Sariñana saca Amar te Duele; las puertas de los cines advertían que la película nominada al Óscar, el Crimen del padre Amaro, podía herir susceptibilidades católicas, Banco Azteca abre sus puertas para “administrar” el dinero del pueblo y el huracán Isidoro golpea Yucatán.
Entre otros desastres se encuentra el cabello rojo que decido usar durante el verano y la Marcha LGBTT a la que asisto al DF con Allain, sellada, as usual, con tremenda lluvia.
En el ámbito musical Avril Lavigne es anunciada como la nueva Alanis con Complicated, Kelly Clarkson gana American Idol, Britney decide hacer cine con Kim Cattral y saca la infame Crossroads, t.A.T.u. se anuncian como las nuevas Lolitas lésbicas con All the things she said, nos sangran los oídos con el Aserejé de la Ketchup, sale al mundo el icónico piano de Clocks de Coldplay, Madonna coquetea con James Bond y promete morir un día más, el mundo descubre a Norah Jones, los Pet Shop se van acústicos, Bowie saca su penúltima joya Heathen y aparecen unos europeos que hacen electrónica con un disco llamado Melody A.M., el complicado nombre de la banda: Röyksopp,
Ah, ¿Y alguien recuerda a Papa Roach?
Un cometa roza la Tierra pudiendo haberse estrellado en Vitim, Rusia, demostrándonos que nuestra existencia es ínfima. Los Flaming Lips demuestran lo mismo con una de las canciones más hermosas que el rock haya dado. Yo tendré uno de mis primeros novios y éste, su canción. En este año me encontraré con el electroclash y nuestro one night stand me dejará marcado por los siguientes ocho años, al grado de orillarme a hacer electro. El rock da gritos desesperados pero buenos que me hacen entregarle, irremediablemente, mi corazón. Los números capicúa están llenos de magia, y en la música, pareció ser el caso: canciones de electro, de sexo, de amigos, de rock, casualidades, coincidencias ¿Puede haber más magia? Aquí la lista:
2002: El año capicúa
Get Your Own Free Hypster.com Playlist.
Sea Change / 2002
Había escuchado muchas cosas de Beck, pero la que más me interesaba, era que en algún lado –no pregunten dónde, que no recuerdo- alguien había hecho la afirmación de que Beck era el nuevo David Bowie. En 2002 yo estaba absolutamente influenciado por Velvet Goldmine y quería consumir todo lo que supiera a Bowie, así que decidí probar con un disco que acababa de salir llamado Sea Change. El Bowie que yo buscaba –Glam, andrógino y provocador- no estaba en ese álbum, sin embargo, me encontré 13 piezas de sincero y sencillo rock alternativo que rayaba cercano al folk, demostrándome que se podía poner absoluta sinceridad en un disco.
28 days later… / 2002
En 2003 decidí que la mejor película para una primera cita era 28 days later… de Danny Boyle. Yo comenzaba a salir con un chico de la universidad que sostuvo mi mano durante todo el filme. Esa ida al cine ha quedado marcada en mi memoria como una de las mejores. En primer lugar, porque 28 days later… se convirtió en una de mis películas favoritas y me hizo adentrarme en el terreno del cine –y posteriormente la literatura- post apocalíptico; en segundo, porque ha sido una de las experiencia cinematográficas más shockeantes –brinqué varias veces de mi asiento, haciendo que mi compañero me agarrase la mano fuerte- y en tercero, porque fue la primera de muchas películas que Pako y yo iríamos a ver al cine en la, hasta ahora, relación más importante que he tenido. Y todo eso viene sellado con una hermosa –y tal vez un tanto olvidada- canción; Season song.
35. Chumbawamba · When I’m bad
Readmades / 2002
They try in vain our minds to chain
Una de las grandes de la década. Probablemente mucha gente ya metió a Chumbawamba en el cajón del olvido noventero y los recuerdan cada vez que en alguna fiesta brincan al grito de Tubthumbing. Pero créanme, para esta banda británica hubo vida después de su éxito del ’98. Y mucha. Tanto que tras un fracaso comercial en 2001 (WYSIWYG) publicaron un sencillo pero efectivo disco. Digo efectivo, pues la meta principal de Chumbawamba nunca ha sido convertirse en estrellas de rock o vender millones de discos, sino denunciar la injusticia en el mundo. Lo han hecho desde hace 27 años.
Para quien no lo sepa, Tubthumbing no fue hecho para ser un himno futbolero, sino para criticar la forma en la que los obreros británicos eran explotados y cómo éstos se refugiaban en el alcohol (“pissing the night away…”). Cada canción de la banda es una crítica o demanda. Para ello, usan sampleos de discursos, frases o canciones que ayuden a expresar esta crítica. Por ejemplo, en la versión original de Tubthumbing, podemos escuchar como intro un fragmento del monólogo extraído del filme Brassed off que dice: “Truth is, I thought it mattered. I thought that music mattered. But does it bollocks! Not compared to how people matter”. Que por cierto, un Tubthumber es una forma de llamarle en el Reino Unido a los políticos.
Pero para mí esta canción es mucho más que una denuncia social. Llegó a mí en 2007, en medio de una grave depresión. Originalmente pensé que decía “Oh father”, en vez de “Oh barman”, así que durante un tiempo la relacioné con mi padre. El piano con el que comienza te golpea directo con una melancolía que sentimos familiar. Y entonces entra el sample: They try in vain our minds to chain. Entonces ahí va cambiando la cosa. Los Chumbawamba nos dicen que el mundo puede ser muy cruel -con la genial frase: When I’m good, I’m very good, but when I’m bad, I’m better- y que hay gente poderosa, que puede ser peor. Luego el coro, en el que le pedimos al barman que nos rellene la copa hasta morir y así seguimos. De repente, se calla toda la música para dejar entrar tan sólo unos sintetizadores ambientales y una voz mínima en vocoder que nos advierte que vendrán a casa, con todos sus amigos. Y cuando creemos que todo ha terminado, entran las trompetas, para decirnos que todo está simplemente jodido y que lo mejor es resignarnos y beber. En el clímax se mezcla todo esto con el They try in vain our minds to chain. Simplemente glorioso.
En una entrevista, los Chumbawamba dijeron que querían hacer algo similar a lo que Moby con samples del blues negro estadounidense, pero en su caso, con canciones tradicionales de folk inglés. La mezcla es simplemente perfecta.
Un disco olvidado, tal vez, pero con algunos de los mejores temas escondidos de la década y con una de mis canciones fundamentales. De esas que se ponen en el funeral.
36. Dot Allison · Substance (Felix da Housecat remix)
Substance – single / 2002
Lo pondré así de simple: en casi ocho minutos de remix, Felix da Housecat me enseñó cómo hacer electro. Tiene todo lo que me apasiona de este género y, creo, fue una de las canciones que me ayudó a decidir que quería hacer este tipo de música. El beat pesado y conciso, el bajo de dos notas, los sintes ochentenos. Cuando empecé a trabajar como DJ ésta era una de las canciones que más mezclaba. Es hipnotizante, sexy y absolutamente bailable.
37. The Flaming Lips · Do you realize?
Yoshimi battles the Pink robots / 2002
“The test begins…now”
En tres minutos y medio los Flaming Lips resumieron todo el sentido de la vida. Esta canción no es sólo para dedicar, sino para escuchar con atención a lo que Wayne Coyne nos dice a través de la historia de Yoshimi y su batalla. Los Flaming cuentan que hicieron este tema cuando Steven Drozd, guitarrista de la banda, estaba dejando la heroína. En los períodos entre grabaciones, Drozd rompía en llanto por la depresión que este proceso le generaba y la reciente muerte de su padre. Al escucharlo llorar, Coyne compuso Do you realze??, la cual, en palabras del propio autor, es para demostrar cómo dentro de todos los fenómenos del universo, nuestra existencia es absolutamente precaria. Escuchen la letra y se darán cuenta.
Details / 2002
La canción de liberación personal de la década. A diferencia de New Slang de The Shins, ésta la conocí mucho antes que Garden State. Una de las cosas que en los últimos diez años he intentado aprender es a no estresarme de más, pero a veces, me es inevitable, soy terriblemente aprehensivo. Sumado a esto, tengo la manía de guardarme mis males. Así pues, llega el momento en el que estoy a punto de reventar y soy el único enterado. Por suerte, cada vez que eso ocurre, tengo a Imogen Heap diciéndome que me deje ir, que brinque y que todo estará bien, porque incluso los peores momentos están llenos de belleza.
39. Funkstar Deluxe · Blinded by the Light
Funkturistic / 2002
Este conteo es para que muchas canciones no se olviden entre las decisiones de los críticos musicales. Blinded by the Light es una canción que no quiero que se olvide. Al igual que muchos otros temas en este conteo, Blinded… no descubrió nada nuevo ni revulocionó nada en la música. Sin embargo, no deja de ser una canción mágica. En la letra, Funkstar nos habla de fiestas de la burguesía adolescente, de agujeros de diversión, de cuando uno comienza a sentirse viejo y se deja cegar, en ocasiones, por la luz de ese encanto a veces decadente. La conocí por su vídeoclip en los meses en que salió. Ahí, una pareja de músicos hippies se enfentan a las vicisitudes y vicios de la industria de la música. El vídeo era tierno, pero francamente malo, sin embargo, hubo algo que me enganchó del principio: el vocoder diciendo “adolescent pumps”. Después estaban los sintetizadores y, finalmente, la voz principal que narraba ese mundo irresistible pero a la vez decadente. Durante meses no pude sacarme Blinded by the Light de la cabeza, y menos, aquella voz mística invitándome a los adolescent pumps. Por cierto que, si la canción es tan buena, no es porque sea crédito único de Funkstar: la letra es original de Bruce Springsteen y la versión más conocida de Manfred Mann, Funkstar le agregó magia al asunto.
Turn on the bright lights / 2002
Cables, mujeres retorciéndose y un grito desesperado. Yo necesitaba tener eso y saber qué era. El primer disco de Interpol resultó ser ese grito desesperado, solitario y abandonado durante casi una hora. Era como si Joy Division hubiese revivido, con el aire de desolación que les caracterizó, pero con mucha mayor intensidad, tanta, que se contagiaba en cada canción, con ese riff de guitarra tan contundente, clonado casi de los Red Hot Chilli Peppers. Ella sabe leer, ella se quiete meter en tu cabeza, ella se mete en tu habitación y pone cosas en tu corazoncito. Ella es mala, tanto, que nos dio una de las mejores canciones y discos de la década.
What’s that sound? / 2002
A Lamb muchas veces se les acusó de pretenciosos y sí, podían llegar a pecar de ello. Sin embargo, Gabriel es hasta ahora una de las canciones que más me han desnudado. En mi vida hay dos Gabrieles que han sido fundamentales, a ambos los conocí en esta década. Para uno de esos dos es esta canción, que representó una de las primeras veces que me enamoré. Lamb puede ser acusado de muchas cosas, entre ellas, darnos una canción tan vulnerable como ésta.
42. Los Súper Elegantes · Sixteen
Channelizing paradise / 2002
Milena y Martiniano –a.k.a. Los Súper Elegantes- descubrieron una verdad universal y la comunicaron en esta canción: “A los 16 yo sabía lo que iba a hacer”. Cuando cumplí los 21 me di cuenta de que todas las certezas que tuve a los 16 se habían venido para abajo, así como a los 16 viví una historia de amor idéntica a la que narran en la canción. Fuera de la coincidencia de historias y edades, Los Súper Elegantes son uno de los mejores combos musicales en español que tenemos en la actualidad. Aunque cuenten con sólo dos discos, se han permitido explorar desde la canción latina setentera hasta el reggaeton pasando por el electro pop y algo de rock, mucho de ello se deba tal vez a la internacionalidad que ronda la banda (Milena es mexicana-italiana, Martiniano argentino y sus músicos gringos). En 2007 tuve la oportunidad de tocar con ellos y ha sido uno de los conciertos que más he disfrutado. A los 16 yo sabía lo que iba a hacer, a los 24 estoy recuperando apenas algunas cuantas certezas.
43. Marianne Faithfull · Sex with strangers (Robbie & Sly remix)
Kissin’ time / 2002
Si hablamos de verdades fundamentales Marianne Faithfull es una experta. Ella no canta sus canciones, las habla. Y lo hace porque es franca –además de porque tiene una de las voces más exquisitas-. Sex with strangers no podría ser más directa, y por lo mismo, auténtica. El título dice bastante, pero Marianne describe a la perfección el encuentro sexual entre dos extraños: no es momento de secretos ni de cortesías, es momento de sexo entre extraños. Completamente vacío, sin nada dentro, con algo de traición y otro tanto de vergüenza. La declaración de Faithfull se ve complementada por el coqueteo que Robbie y Sly hacen en su remix. Entre estos tres desconocidos, no juzgan, simplemente narran. Y lo hacen tan bien que aunque no esté sonando la canción, uno puede escucharla en su cabeza en una habitación ajena a las cuatro de la mañana o con un desconocido entre las sábanas.
Es mentira / 2002
Super lover…
Esta canción es un enamoramiento. Los sintetizados , la melodía de la voz, el beat son justo como lo que narran: un encuentro entre dos personas en una fiesta, química instantánea y un rush inevitable. Los Miranda! No tienen reparo en hacer del sexo un momento único, prácticamente mágico. Narrado con la felicidad con la lo hacen, nosotros también queremos pasar la noche más sexy de nuestra vida junto a ellos. Es un encuentro de una noche, pero de esos que dejan marca. Y qué manera de cerrar la de Juliana al decir: Déjame aclararte algo, no pienses más en mí, abre tu corazón, esa ventana abierta será sólo para ti.
45. Miss Kittin feat. Golden Boy · Rippin’ Kittin
Rippin Kittin / 2002
¿Qué podemos esperar con una frase de inicio como: “Mommy…can I go out and kill tonight? I feel like taking a life”. Miss Kittin hizo en 2002 una de las canciones más desoladoras y hambrientas del electroclash de esta década. Incluso, puedo decir que hizo una gran lección, porque ésta fue otra de mis canciones introductorias al mundo del electro. Gracias a Ladytron, Miss Kittin, Felix da Housecat, Chicks on Speedy y Peaches fue que descubrí este género, nacido precisamente en esta década. La sensación de Miss Kittin es compartida y salgo muchas noches con ella en las manos.
18 / 2002
Moby se hizo en los noventa pero maduró en esta década. Con Play había comenzado el siglo de manera tremenda y a pesar de que 18 parecía ser la versión 2.0 de este álbum, estaba lleno de grandes temas, Extreme ways uno de llos. Sin el gran manejo de sampleos que ya había demostrado, Moby decide cantar acerca de una existencia al límite imposible de mantener. Definiendo muchas de las situaciones que algunos viviríamos en esta década, porque como él mismo dice: Extreme ways are back. Extremas canciones que nos dicen, que nos ayudan en las noches.
Here to stay / 2002
Una canción fuera de toda continuidad musical, hecha para cerrar aquel documento titulado 24 hour party people, es en sí una canción dedicada a los amigos que se han ido y con un claro mensaje para los que siguen con nosotros: we’re here to stay.
48. The Sounds · Dance with me
Living in America / 2002
Ya que estamos en las canciones para los amigos qué mejor que Dance with me. Creo que tanto esta canción como la anterior son las que representan de mejor manera lo que comparto con mis amigos. Here to stay es una promesa, ésta es una declaración a la vez que una invitación a hacer justo eso que los amigos hacen: ayudarnos a olvidar cualquier mal y, simplemente, bailar. No sé por qué pero este tema (con ese sintetizador con el que inicia) me da la sensación de que, el día que sea viejo, me ayudará a recordar –y tal vez sentir- lo que era ser joven.
Living in America / 2002
No quiero hacer gran descripción de esta canción, ya hay un post en este blog que habla de ello –búsquenlo, es uno de los que iniciaron Los días intensos-, pero lo voy a poner en términos muy claros: ésta es la canción que me hizo darme cuenta que no podía enamorarme de nadie más pues ya le había entregado mi corazón al rock’n’roll.








I.V.A. a comentar para c/u de las rolas, pero luego me topé con un par que no conocía y otras que juraría fueron de otra década lo cual me asustó más de lo aceptable; así que sólo comentaré sobre la de Chumbawamba:
Sí dicen Father. Hay veces que notoriamente sólo dicen Barman, pero otras que notoriamente dicen Father (no father) y otras que es una mezcla… Como bien dijiste, estos cuates son subversivos y no escatiman en detalles (sobre todo porque sus letras son bastante repetitivas, ya sea que lo hagan o no a propósito).
(Y WTF!!!! with Lamb??? Juraría que la primera vez que la escuché fue el día en que fui violentamente expelido de las entrañas de mi madre… ¿Qué mierda he hecho en estos 25 años?)